20 abr 2026

INFORME EJECUTIVO PARA UNIÓN DE GREMIOS DE LA PRODUCCIÓN (UGP) - REVISIÓN TÉCNICA RÁPIDA DE LA ENPAB 2025-2030: PRINCIPALES IMPLICANCIAS PARA EL SECTOR AGROPECUARIO

Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC) hemos con el especialista Lic. Jorge Martínez, nos permitimos presentar unos comentarios acerca de algunas noticias que han salido hace unas semanas sobre el comercio y el mercado de carbono a nivel global.

Este informe presenta un resumen técnico sobre lo que pudimos revisar en forma práctica respecto al documento citado, ya que el documento completo es muy extenso y la socialización se hizo recién cinco días antes de su presentación al público. 

1.- Aproxima a la Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad (ENPAB): 

La Estrategia Nacional y Plan de Acción para la Conservación de la Biodiversidad del Paraguay 2025–2030 (ENPAB) constituye un instrumento relevante para ordenar prioridades nacionales de conservación, alineadas con compromisos internacionales y con una lógica de planificación que, en términos generales, resulta pertinente.

No obstante, desde la perspectiva del sector agropecuario, la principal preocupación no radica en el documento como marco conceptual, sino en las implicancias prácticas que puede traer la ejecución de sus metas, particularmente si la implementación deriva en enfoques regulatorios o de control que no consideren la realidad territorial agro productiva del Paraguay.

En ese sentido, el documento de ENPAB abre un escenario oportunidades para los actores que trabajan en temas de biodiversidad, pero también consigo riesgos de incertidumbre normativa, ya que siempre quieren establecer nuevas leyes, decretos o resoluciones. Así mismo el documento presenta divergencias y asimetrías donde se redunda palabras de mejoramiento del sector productivo o “mayor sostenibilidad en la producción”, lo cual usualmente termina ejerciendo presiones al productor.

Sin embargo, el documento obvio lo fundamental como país, que la conservación dentro del sistema público tiene una debilidad insostenible en lo económico, social y ambiental. Y en vez de fortalecer el sistema público de conservación actual se quiere trasladar la conservación al sector privado productivo, donde el esfuerzo e inversión de los productores ejercen una presión adicional.

Con este análisis se expone un resumen de opinión que esperemos pueda servir para la toma de decisiones futuras y para avanzar en una mesa de trabajo con el MADES para conversar sobre estos aspectos.

2.- Puntos de Revisión:

2.1.- Teoría de Cambio del documentó

En el documento, pág. 95 del mismo, se cita lo siguiente:

“Si Paraguay fortalece sus marcos normativos, institucionales y financieros; integra la biodiversidad en la planificación territorial y en la gestión sectorial; reduce las amenazas directas sobre ecosistemas y especies; implementa prácticas sostenibles de producción y consumo; amplía y mejora la gestión de áreas conservadas; promueve la restauración ecológica; y asegura una gobernanza participativa basada en evidencia científica y saberes tradicionales, entonces será posible conservar la biodiversidad y consolidar un sistema nacional robusto que permita gestionar, restaurar y utilizar de manera sostenible los recursos naturales. Esto conducirá al impacto final deseado: un Paraguay que integra la biodiversidad como base del bienestar, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible.”

La frase de la Teoría de Cambio (pág. 95) arranca con: “Si Paraguay fortalece sus marcos normativos, institucionales y financieros…” y eso, leído en términos prácticos tiene una implicancia clara: el camino hacia la meta se plantea como más fortalecimiento normativo, es decir, potencialmente más regulación, más instrumentos, más exigencias.

Crisis de contradicción: al mismo tiempo de exponer esta teoría del cambio en un plan de acción país, el discurso oficial de las altas autoridades es que Paraguay ya tiene un modelo sostenible y un marco robusto. Por tanto, tenemos un mensaje contradictorio que no ayuda ni al gobierno ni al sector privado. Y no se entiende si tenemos sostenibilidad, si Paraguay es sólido en sus compromisos ambientales, si hay vacíos o si realmente es necesario nuevas reglamentación.

Es más que necesario mantener un lenguaje unificado en los documentos gubernamentales para no caer en circunstancias pocas claras donde somos sostenibles pero la narrativa dice lo contrario.

2.2.- Modelo de desarrollo – necesidad de mayor coherencia:

En el documento se habla de presiones relevantes sobre la biodiversidad asociada a la deforestación y al cambio de uso de la tierra. Sin embargo, en paralelo, las autoridades nacionales suelen sostener en espacios internacionales que el modelo de desarrollo paraguayo presenta avances importantes en sostenibilidad, particularmente por mejoras tecnológicas, intensificación productiva y adopción de buenas prácticas.

Esta dualidad de mensajes genera un punto de atención. Si no se explica adecuadamente el contexto país, puede instalarse una percepción generalizada de que la producción agropecuaria es inherentemente incompatible con la conservación, lo cual no refleja necesariamente la realidad territorial ni los esfuerzos existentes de productores y gremios.

Un ejemplo relevante se encuentra en la página 325, en el apartado de resultados de talleres con jóvenes, donde se describe las prioridades identificadas por la juventud paraguaya:

Instar al cambio del modelo de producción actual a un modelo sostenible que priorice la trazabilidad, la seguridad alimentaria, las buenas prácticas ambientales y el comercio justo y equitativo

Si bien estas opiniones son legítimas dentro de un proceso participativo, se considera necesario que los equipos técnicos responsables de conducir estos espacios incorporen mecanismos de contextualización y aclaración, a fin de evitar que se consoliden apreciaciones generales que contradicen la realidad nacional e incluso son apreciaciones que el propio estado muchas veces lo explico.

En más, cuando se trabaja con juventudes, un grupo altamente expuesto a narrativas simplificadas y a contenidos mediáticos con sesgo resulta importante que las instituciones públicas garanticen un mínimo de equilibrio informativo, presentando datos verificables sobre:

-        la evolución real del cambio de uso de suelo por regiones,

-        el rol de las áreas bajo manejo privado y productivo en la conservación de remanentes y cursos de agua,

-        y la diferenciación entre producción formal/cumplidora y prácticas ilegales o no planificadas.

De lo contrario, existe el riesgo de que los talleres, en lugar de fortalecer capacidades y construir una visión compartida, refuercen percepciones negativas hacia el sector productivo, afectando la cooperación público-privada necesaria para implementar metas nacionales de biodiversidad.

2.3.- Riesgos en la ejecución del plan ¿más exigencias normativas?

La ENPAB plantea objetivos ambiciosos y una agenda amplia que abarca planificación territorial, conectividad, restauración, manejo de especies, soluciones basadas en la naturaleza, financiamiento e información.  Sin embargo, el documento no siempre deja suficientemente explicitado cómo se traducirán esas metas en instrumentos concretos, y esto genera incertidumbre para el sector productivo en tres aspectos:

·        Normativo: posibilidad de nuevas restricciones, estándares o requisitos administrativos.

·        Operativo: aumento de fiscalización y obligaciones sin capacidades instaladas.

·        Económico: costos de adecuación sin mecanismos claros de incentivos o compensación.

En términos sencillos, el riesgo no es la orientación estratégica del documento, sino como se irá a operativizar los objetivos con un enfoque de “cumplimiento” que usualmente recae en el sector privado, sin un esquema realista trabajo ni de incentivos y corresponsabilidad.

2.4.- Falta de sinceridad sobre el estado real del sistema de conservación: el peso de lo privado y la fragilidad de lo público:

La ENPAB reconoce la importancia de fortalecer el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP) y la conectividad ecológica. Sin embargo, para un análisis país, resulta clave explicitar una realidad conocida por todos los actores territoriales: una parte significativa de las áreas que hoy sostienen biodiversidad efectiva dependen del esfuerzo privado, ya sea mediante conservación voluntaria, retención de bosques, protección de cursos de agua, reservas productivas y manejo responsable del territorio.

Al mismo tiempo, existe una realidad extendida en las áreas silvestres protegidas que enfrentan limitaciones crónicas de gestión, infraestructura insuficiente, falta de personal, escasa presencia operativa, presión de ilícitos y bajo financiamiento.

Si el diagnóstico no es plenamente transparente sobre este punto, se corre el riesgo de construir metas que, en la práctica, terminan descansando sobre el sector productivo, sin siquiera reconocer que mucho de lo que se hizo hasta hoy se logró gracias al esfuerzo del productor.

1.1.   Enfoque de “producción como amenaza”

La ENPAB identifica presiones y amenazas sobre biodiversidad (cambio de uso del suelo, fragmentación, incendios, cacería/tráfico, invasoras, contaminación, etc.).  Esto podría ser válido como parte de un diagnóstico general, pero el documento al parecer tiene un diagnóstico más teórico que practico.

Por lo que en la implementación de las metas puede existir un riesgo de que se instale una lectura simplificada de que la producción agropecuaria quede tratada como “factor de riesgo” en términos generales, cuando en la realidad paraguaya es que gran parte de las mejores franjas de conservación funcional (remanentes, bordes, corredores productivos, protección de agua) se mantienen en propiedades productivas, y el manejo territorial del productor muchas veces es la primera línea de contención frente a incendios, caza furtiva y degradación.

Cuando se presenta al productor como problema, sin incorporar su rol real como actor de conservación territorial, se debilita la legitimidad del instrumento y se dificulta la cooperación.

1.2.   Conflictos humano-fauna (ganadería y grandes felinos)

La ENPAB menciona como eje relevante la necesidad de mitigar conflictos entre vida silvestre y comunidades locales, promoviendo coexistencia y participación en la gestión. Sin embargo, desde el sector ganadero existe una preocupación concreta; “el conflicto con grandes felinos no se resuelve con mensajes generales, sino con protocolos operativos, tiempos de respuesta, mecanismos legales aplicables y apoyo técnico en campo.”

Si la normativa nacional habilita en ciertos casos herramientas como la translocación de felinos, pero el documento no aterriza cómo se implementará, con qué capacidades y bajo qué criterios, el resultado es previsible: el conflicto seguirá existiendo, con pérdidas económicas y tensión social, mientras se incrementa el riesgo de sanciones o judicialización sobre productores que no cuentan con alternativas reales.

1.3.   “Conectividad” y “corredores”.

En los últimos años se viene incluyendo mucho en los planes la “Conectividad” y “corredores”, donde generalmente dibujan sobre mapas los sitios ideales para esta características, pero al dibujar olvidan que estos espacios podria caer sobre propiedades privadas y zonas productivas instaladas, por lo que la creación de estos espacios de conservación sin respetar la legalidad del país podria ser riesgoso para el propio desarrollo sostenible de la zona donde estos son mapeados.

Si bien mantener la conectividad y corredores de áreas protegidas es positivo, hasta hoy existe la duda de cómo se pretende materializar la “conectividad”, ya que hemos visto varios planes de ordenamiento territorial que pretender imponer “restricciones de uso”, “servidumbres de hecho” y “mayor presión en zonas productivas estratégicas”.

El propio texto menciona la necesidad de respetar derechos de propiedad privada al impulsar restauración e integridad ecológica, pero muchas veces nos encontramos con planes que son promovidos sin respetar la propiedad privada ni las garantías de las libertades que un productor pueda tener en su campo.

La “conectividad” y el establecimiento de los “corredores” debe realizarse respetando la seguridad jurídica, mediante acuerdos voluntarios y sin imposiciones que no tengan rigor científico comprobado. Además, el uso de una propiedad privada como parte de “corredores” debe dar lugar a retribuciones y compensaciones justas para el afectado.

1.4.   Conservación mediante OMEC

En la ENPAB se plantea como prioridad fortalecer áreas protegidas y conectividad, citando al OMEC como una forma efectiva.  Pero hasta el momento se comprende poco del alcance del término Otras Medidas Efectivas de Conservación  “OMEC” y esta nomenclatura poco claro y no aterrizada al país puede dar lugar a un marco poco claro sobre qué cuenta, qué se exige, quién valida, qué duración tiene, y sobre todo qué recibe el propietario a cambio.

Ahí es donde el concepto que parece técnico realmente adquiere una dimensión “moral” o “política”. Es más, partiendo de la base que no puede considerarse OMEC algo que el productor ya mantiene por ley (ej. franjas obligatorias o cumplimiento básico). Si no hay adicionalidad, se vuelve un mecanismo de “apropiación” de esfuerzos privados existentes.

Si el estado está buscando formas de conservación adicional tiene que priorizar lo que hoy se conserva en forma poco real y transparente, y la creación de nuevas medidas no pueden depender nada más que exoneración de impuestos, accesos preferenciales, etc. Todo eso son promesas para ingresar a estos programas que sabemos cómo concluyen en la práctica.

Por ello el temor nuevamente se plantea que se quiera imponer regulaciones para imponer las OMEC, presión financiera a través de bancos/seguros/cooperativas para que exijan a los propietarios o productores que mantengan zonas OMEC como condición de acceso. O también que el estado propiamente genera estándares para productores que se adhieran a los sistemas de conservación voluntario y a los que no deseen que diezmen la reputación del productor como “no sostenible”

3.- Conclusión

Los puntos expuestos en este análisis rápido y preliminar demuestran que el plan es aceptable pero presenta contradicciones respecto a la imagen que se proyecta del país. La contradicción puede ser únicamente un problema de narrativa pero como país no podemos seguir dos mensajes al mismo tiempo:

a.)    Mensaje externo (relaciones públicas y mercados)

“Paraguay tiene un modelo productivo sostenible, eficiente, con intensificación, y no depende de deforestación”.

b.)    Mensaje interno (para proyectos de cooperación y solicitar recursos)

“La deforestación y el cambio de uso de la tierra siguen siendo una amenaza central y debemos corregirla con urgencia”.

El problema de esto es que la falta de un mensaje único debilita ambos mensajes, más allá de ser falsos o verdaderos. Se crea como un doble discurso, donde “somos sostenibles para vender nuestros productos al extranjero” pero “somos insostenibles para pedir plata y búsqueda de financiamiento”.

Debemos sostener que el modelo productivo es sostenible en muchos aspectos (productividad, eficiencia, tecnología, menor presión por hectárea, buenas prácticas, protección privada de remanentes, conservación de la biodiversidad, cuidados del agua, etc.). Y si bien persisten mínimos focos de actividades ilegales o personas que no trabajan dentro de lo que el marco normativo exige, estos son el menos respecto a la gran porción de productores que apuestan por la sostenibilidad.

Si continuamos con esta imagen donde para “quedar bien afuera”, se presenta todo el sistema como sostenible y para “justificar financiamiento”, se presenta todo el sistema como crítico y amenazado. Pues con esto el gobierno, estado o ministerio, rompe la confianza de trabajo público-privado, porque el sector productivo queda en el medio como “responsable por defecto”.

Esta inconsistencia narrativa que se instala en documentos de solicitud de recursos financieros a proyectos de cooperación indirectamente termina colocando a la producción como amenaza a la sostenibilidad y se genera incertidumbre y posiciones encontradas entre los productores.

El documento de ENPAB contiene muchas acciones y medidas que parecen interesantes en el papel pero la ejecución del plan podría transformar una buena voluntad en un riesgo a la misma sostenibilidad ya que se habla de implementar o mejorar las normativas, aumentar exigencias y expectativas,

Un riesgo real también es que la ENPAB fija acciones con metas ambiciosos de conservación y conectividad al 2030, es decir para 4 años. Por lo que el objetivo que pueda tener el gobierno de “mostrar resultados” rápidos, podría recaer en acciones adicionales al productor ya que al no haber presupuesto público lo más fácil es trasladar el costo de la actividades al privado.

La ENPAB se debe implementar con seguridad jurídica bajo reglas que ninguna medida pueda generar restricciones adicionales a las existentes actualmente y que cualquier propuesta debe basarse en estudios científicos comprobados, diálogos con los afectados y respetando la propiedad privada.

2.      Recomendaciones y trabajos prioritarios con el MADES

1.      Instalar una Mesa Técnica de trabajo

2.      Unificar el mensaje país sobre sostenibilidad y biodiversidad.

3.      Diferenciar problemas estructurales de conservación de la actividad productiva formal.

4.      Establecer salvaguardas de seguridad jurídica para el sector privado y de “no imposición adicional”.

5.      Clarificar el alcance de “fortalecer marcos normativos” que utilizan en sus proyectos, planes y programas.

6.      Implementación basada en evidencia y realismo territorial (Exigir que cualquier medida adicional esté respaldada por estudios científicos y análisis de impacto).

7.      Fortalecer capacidades públicas antes de trasladar exigencias al sector privado.

8.      Evitar metas ambiciosas en los proyectos y programas sin financiamiento asegurado.

9.      Gestión de conflictos humano–fauna: soluciones operativas y no solo declarativas

10.   Mejorar la calidad del proceso participativo y la comunicación pública (asegurando la participación de los afectados y con tiempos prudenciales para revisión de documentos).

17 abr 2026

SITUACIÓN DEL ENTORNO POLITICO, INSTITUCIONAL, ECONOMICO Y SOCIOAMBIENTAL DEL PRAGUAY – MARZO DEL 2026

 Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), me permito presentar modelos de “SITUACIÓN DEL ENTORNO POLITICO, INSTITUCIONAL, ECONOMICO Y SOCIOAMBIENTAL DEL PRAGUAY – MARZO DEL 2026", para el debate y discusión de los visitantes de este BLOG.

I.- CONSIDERACIONES TÉCNICAS EN LOS DESARROLLOS DEL ENTORNO:

a).- Estas recomendaciones de carácter general y particular vienen a contribuir en el proceso de crecimiento y el desarrollo en el entorno de los proyectos en forma segura.

b).- Estas acciones recomendadas y de efecto seguro aplicadas al crecimiento económico e impactos de efectos beneficiosos en el los entornos crecimiento político, institucional, económico y socioambiental

c).- Estas acciones y actividades determinadas como efectos beneficiosos deberán se monitoreados para asegurar que el sistema de producción mejorara sustancialmente el entorno como un desarrollo sostenido, sostenible y sostenible.

d).- Suba de combustibles incrementará precios de productos, alerta analista. Esta es la diferencia de precios de PETROPAR Y PRIVADOS: ¿la estatal distorsiona el mercado?.

E).- Reservas Internacionales suben 17% impulsadas por el oro y activos líquidos siendo de esa manera el pronóstico económico es positivo y seguirá el buen crecimiento este año.

2.- ENTORNO POLITICO:

2.1.- Se está calculando que el fisco tiene con estas medidas previstas dejar de percibir hasta USD 600 millones en tributos y las recaudaciones binacionales. 

2.2.- Se deberá necesariamente mantener las que hay y además crear nuevas fuentes de trabajo para sostener el desarrollo e incrementar la calidad de nuestra mano de obra.

2.3.- Se seguirá con el problema de interpretación confusa, que narra que donde el desarrollo y/o crecimiento económico manifiesta que si “LA ECONOMÍA ESTÁ BIEN, EL TESORO ESTÁ MAL”, porque razonablemente degradada ante falta de fondos.

2.4.- Se deberá necesariamente trabajar por el mejoramiento del ENTORNO POLÍTICO; como un desafío anunciando mejorando el gasto, es decir, donde se pueda anunciar que se recortarán gastos, pero pasando un adecuado y justo gastos en salud, educación y protección social.

2.5.- Se tendrá que consolidar la decisión; tomando medidas y prácticas de AUSTERIDAD para la resolución y poder ejecutar más en forma eficientes medidas de austeridad en los gastos públicos.

2.6.- Finalmente políticamente hablando el MEF a fin del mes de Marzo del 2026 declaro políticamente la contradicción de la denominada “ECONOMÍA DE GUERRA".

2.7.- Paraguay se abstiene de condenar la esclavitud como el "crimen más grave" en la ONU.

3.- ENTORNO INSTITUCIONAL:

3.1.- Una medida audaz del Gobierno a su programa emblemático denominado HAMBRE CERO; por anunciar que vetaría ley para quitar control de Hambre Cero a algunas gobernaciones por su tinte político más que por su eficiente.

3.2.- Caja Fiscal: Sancionan plan con un ahorro de apenas USD 165 millones. Se anuncia que los Docentes Organizados estarían aprobando cambios incluidos en reforma jubilatoria.

 

3.3.- Caja Fiscal: César Barreto califica reforma como “derrota ciudadana”. Sancionan reforma que frena la caída, pero no la crisis. Gobierno promulgará ley fiscal como transición a cambios estructurales.

3.4.- Salvataje: Gremio de la producción alertan sobre proyecto de ley de “populismo” en proyecto que busca penalizar fumigaciones.

3.5.- Modelo de sistema de producción de Carlos Mangabeira: para lo cual el modelo “De desarrollo circular requiere crear normas desde el ámbito ambiental, tributario y operativo”.

3.6.- El mercado de carbono apunta a duplicar proyectos y ampliar su alcance a nuevos sectores (con foco en el agro) (infonegocios).

4.- ENTORNO ECONOMICO:

4.1.- Es claro que la erosión pública vinculada a la construcción podría caer un 18,8% en 2026.

4.2.- Éxodo de pequeños mineros: datos de la ANDE confirman caída del 42% en el sector legal.

4.3.- Exportaciones del régimen de maquila crecen 26% y sumando unos USD 248 millones al primer bimestre

4.4.- Actividad económica se desacelera: ventas se expanden solo 0,2% en enero.

4.4.- Hay erosión pública vinculada a la construcción cae 18,8% en 2026.

4.5.- Advierten sobre altos niveles de deuda y menor inversión.

4.6.- Deuda con proveedores de Salud supera US$ 1.027 millones, sostienen y además las constructoras preocupadas por los plazos para el pago de intereses.

4.7.- Éxodo de pequeños mineros: datos de la ANDE confirman caída del 42% en el sector legal.

4.8.- Exportaciones del régimen de maquila crecen 26% y suma USD 248 millones al primer bimestre, donde la actividad económica se desacelera: ventas se expanden solo 0,2% en enero.

5.- ENTORNO SOCIAL:

5.1.- SE plantea y asegura “Carne más barata”: anuncio del Gobierno desata críticas por falta de soluciones estructurales.

5.2.- Deberá cambiar las declaraciones juradas de bienes, una burla a los contribuyentes. El rostro nefasto del poder y los mercaderes de la dignidad pública.

5.3.- Se promete recortar el festín de bonificaciones alcanza a los tres poderes del Estado. Anuncian que ningún otro presidente del Congreso cobró sobresueldo como “Bachi” Núñez.  

5.4.- En IPS continuara el vito de bonificaciones y se burla de recomendación de Contraloría.

5.5.- Se plantea se debe poner freno al descarado pillaje de los fondos públicos, donde  Anuncian proyecto para eliminar bonificaciones.


8 abr 2026

USO ACTUAL DE LA TIERRA DE LA REGIÓN ORIENTAL DEL PARAGUAY – SOBRE IMAGEN SATELITAL DEL AÑO 1991 APLICADOS A LAS UNIDADES PRODUCTIVAS PARA EL USO Y MANEJO RACIONAL DE LOS RECURSOS NATURALES EN LA REGIÓN OCCIDENTAL DEL PARAGUAY


Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), me permito presentar modelos de “PLANES DE USOS DE LAS TIERRAS Y SUS ESTUDIOS DE IMPACTOS AMBIENTALES APLICADOS A LAS UNIDADES PRODUCTIVAS PARA EL USO Y MANEJO RACIONAL DE LOS RECURSOS NATURALES EN LA REGIÓN OCCIDENTAL DEL PARAGUAY”; para el debate y discusión de los visitantes de este BLOG.


1.- USO ACTUAL DE LA TIERRA DE LA REGIÓN ORIENTAL DEL PARAGUAY – SOBRE IMAGEN SATELITAL DEL AÑO 1991

Los análisis de uso actual de la tierra desarrollados en este estudio sirvieron para apoyar la propuesta de ordenamiento territorial. Los mismos también se apoyaron en la interpretación de imágenes satelitarias para la determinación de las distintas formas de uso de la tierra, con los res1ectivos controles de campo. De dichos estudios, se infiere la siguiente distribución del uso actual de la tierra en la Región Oriental:

Cuadro N°1: Uso de la tierra en la Región Oriental

 

Tipos de uso

Superficie (Km2)

Porcentaje

Bosque

36.834

23.5%

Uso agrícola

53.113

33.9%

Campo alto

19.745

12.6%

Campo bajo

39.832

25.4%

Otros usos

7.275

4.6%

TOTAL*

156.799

100.0%

*superficie incompleta por falta de información de campo

 Gráfico N° 2: Uso potencial (%) de las tierras de la Región Oriental, basado en su capacidad de uso de la tierra de la Región Oriental del Paraguay

 

2 POPUESTA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE LA REGIÓN ORIENTAL DEL PARAGUAY

 Como resultado de los mapas de suelos y de capacidad de uso de la tierra, también se elaboró un mapa de ordenamiento territorial de la Región Oriental del Paraguay, en donde se establecen los usos máximos permisibles de cada tipo de suelo, en forma tal que se garantice su productividad permanente y se eviten problemas de deterioro o degradación de este importante recurso, fomentando así un aprovechamiento racional de los recursos naturales.

Este aprovechamiento racional de los recursos naturales debe considerar las características agroecológicas de las tierras, el potencial en recursos naturales y la vocación de uso de las distintas porciones del territorio, así como las áreas frágiles que demandan atención especial. Es decir, las distintas partes de un territorio deben asignarse estratégicamente a aquellas formas de uso que posibiliten un desarrollo económico y sostenido de esos recursos, en función de las potencialidades y fragilidades de los mismos; debe, por lo tanto, impulsarse un ordenamiento del territorio, asignando cada porción de tierra a aquellos usos que sean económicamente rentables y ecológicamente sostenibles.

El propósito fundamental del ordenamiento territorial es levantar un sistema de información que constituya un instrumento eficaz para asegurar un desarrollo ordenado y sistemático del territorio de un país o región, en consonancia con la distribución de su población y de las actividades de la misma. El ordenamiento territorial pretende poner orden en la utilización de los espacios geográficos de una nación, para definir metódicamente las áreas de expansión de los centros urbanos, las áreas agrícolas, las áreas industriales y también las áreas boscosas y recreativas, todo en armonía con la naturaleza.

5 CATEGORÍAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

De acuerdo con lo indicado, y en coordinación con las autoridades de la SSERNMA, las categorías de ordenamiento territorial definidas en este estudio para la Región Oriental del Paraguay fueron:

5.1- Tierras agrícolas (intensivas y extensivas)

Son tierras aptas para desarrollo agrícola, que comprenden las clases de capacidad de uso I, II, III y algunas áreas de la clase IV (Subclase IV-Sf, arcillosa). Esta categoría comprende tierras aptas para desarrollo agrícola intensivo de cultivos anuales, sin o con moderadas restricciones, aunque también soportan actividades menos intensivas como cultivos perennes, actividades pecuarias, forestales o de protección.

5.2- Tierras pecuarias

Son tierras aptas para ganadería, que comprenden la clase V y algunas áreas de las clases IV (Subclase IV-Wd, IV-Sp y IV-ESp) y VI (Subclase VI-Wd), aunque también soportan actividades de protección.

5.3- Tierras forestales de producción

Son tierras que tienen suelos profundos, porosos, bien estructurados, bien drenados, normalmente con pendientes superiores al 15% y/o con altos contenidos de piedras o con severos problemas de fertilidad o de textura, que no permiten el desarrollo de actividades agropecuarias, pero que sí son aptos para cultivos perennes, reforestación comercial y manejo forestal, así como protección, aunque ocasionalmente pueden utilizarse en pastoreo (pasto natural). Comprenden la mayoría de las tierras de las clases IV y VI.

5.4- Tierras forestales de protección

Son tierras que no son aptas para desarrollo agropecuario o de producción forestal, y que deben por tanto destinarse solo a protección. Son tierras que presentan muy severas limitaciones, solas o combinadas, en erosión, pendiente, profundidad efectiva, textura o pedregosidad, que no permiten su uso para actividades agropecuarias o de reforestación comercial, por lo que solo deben destinarse a actividades de regeneración natural y protección. Comprende las Subclases VII-Sr, VII-ESt y clase VIII (por relieve y/o piedras).

5.5- Áreas silvestres protegidas

Comprende todas aquellas tierras designadas como áreas silvestres protegidas mediante normativa legal específica, v.g., Parques Nacionales, Refugios de Vida Silvestre, Refugios Arqueológicos, Históricos, Culturales, Paisajísticos, etc.

5.6- Áreas de conservación ecológica o especial

Son áreas de suelos muy frágiles y con severos problemas de drenaje, no aptas para desarrollo agropecuario intensivo, pero que por la riqueza de sus recursos ecológicos deben destinarse a protección. Esta categoría distingue principalmente humedales. En estas tierras, no obstante, pueden desarrollarse actividades agropecuarias de subsistencia, que no alteren el entorno. Esta categoría comprende las tierras de las subclases VI-Wi y VII-Wi.

5.7- Campos bajos inundados

Son áreas cuyos suelos están cubiertos por un manto de agua permanente, en forma natural. Estas áreas también deben estar destinadas a la conservación. Comprenden las tierras de clase VIII (por drenaje).

5.8- Asentamientos indígenas

Son todas aquellas tierras que la Constitución u otras leyes específicas asignan como de patrimonio indígena. Sin embargo, a pesar de que sus límites normalmente se indican en la legislación pertinente, en realidad estos no han sido establecidos en el campo, por lo que comúnmente es posible encontrar explotaciones no indígenas en estas tierras.

5.9- Áreas urbanas

Se definen aquí todas aquellas tierras ocupadas por núcleos de población rural o urbana.

Con respecto a algunas de estas categorías, se podrían establecer subdivisiones, pero se considera que, al actual nivel de análisis (1:100.000), con dichas categorías se puede tener una primera aproximación al ordenamiento territorial de esta Región, el cual podrá afinarse con la realización de estudios más detallados que se vayan ejecutando en las distintas zonas del país.

En el siguiente Cuadro N°1 se observa la distribución de las categorías de ordenamiento territorial en esta región.

Cuadro N°1: Distribución de las categorías de ordenamiento territorial en esta Región oriental del Paraguay


CATEGORÍA

SÍMBOLO

Tierras agrícolas

A

Tierras pecuarias

P

Tierras forestales de producción

F

Tierras forestales de protección

FP

Areas silvestres protegidas

ASP

Areas de conservación especial

ACE

Campos bajos inundados

CBI

Asentamientos indígenas

RI

Areas urbanas

AU

 6. JERARQUIZACIÓN DE LAS ÁREAS DE ACUERDO CON LAS PRIORIDADES DE INTERVENCIÓN QUE DEMANDAN, PROPONIÉNDOSE LAS SIGUIENTES ACCIONES PARA CADA CATEGORÍA:

6.1.- Áreas silvestres protegidas:

a).- Consolidar el sistema actual de áreas protegidas, a través de una demarcación apropiada de sus límites físicos en el campo y el mejoramiento de las actividades de control y monitoreo de las mismas.

b).- Llevar a cabo una valoración ecológica de cada una de las áreas silvestres protegidas y establecer las modificaciones pertinentes en aquellas en donde la intervención humana ha destruido los principales recursos que se esperaba proteger, en especial por el cambio de uso de la tierra.

c).- Para la eventual ampliación de los límites de las distintas áreas protegidas, tomar en consideración los resultados de este estudio de ordenamiento territorial.

6.2.- Tierras forestales de protección:

a).- Decretar la protección inmediata de las tierras incorporadas en esta categoría, prohibiendo las actividades agropecuarias o de extracción forestal en ellas, así como la extracción de otros subproductos del bosque y la caza de todo tipo de animales.

b).- Establecer campañas divulgativas a nivel nacional sobre la importancia de proteger estas áreas por su fragilidad y por su potencial de producción de otros recursos y bienes intangibles, como agua, oxígeno, biodiversidad, esparcimiento, turismo, etc..

c).- Organizar formalmente a las comunidades locales para que intervengan directamente en la protección de estas áreas, bajo la asesoría de la Subsecretaria de Estado de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SSERNMA).

 6.3.- Áreas de conservación ecológica o especial:

a).- Restringir en estas áreas el desarrollo de actividades agrícolas intensivas, permitiendo solo el desarrollo de agricultura de subsistencia en pequeñas áreas y la ganadería extensiva, así como la reforestación.

b).- Restringir la caza furtiva de mamíferos, aves, peces e insectos.

c).- Promover la regeneración natural de la flora y la fauna criolla de estas áreas.

d).- Concientizar a la población sobre la fragilidad de estas áreas, y promover la participación de las comunidades locales en la protección de las mismas

6.4.- Campos bajos inundados:

a).- Promover la protección de estas áreas, evitando su contaminación o degradación.

b).- Promover el desarrollo de actividades sostenibles en estas áreas, como la acuacultura o la cría de distintas especies de mamíferos, reptiles, peces, crustáceos, etc., que eventualmente puedan incorporarse en la economía familiar.

c).- Promover y facilitar el desarrollo de actividades turísticas en estas áreas, en especial con la participación de las comunidades locales.

6.5.- Asentamientos indígenas:

a).- Establecer claramente los límites físicos de las tierras de esta categoría.

b).- Fomentar y facilitar el desarrollo de actividades agropecuarias sostenibles en estas comunidades, como la agroforestería y la regeneración natural de la fauna y la flora criolla.

6.6.- Tierras forestales de producción:

a).- Incentivar el desarrollo de la arboricultura en estas tierras, a través de la reforestación de especies comerciales y el desarrollo de cultivos perennes.

b).- Evitar y desestimular el cambio de uso de la tierra y la tala rasa, permitiendo en las tierras boscosas de esta categoría solo el manejo forestal.

c).- Establecer un sistema de incentivos técnicos, económicos, tributarios, etc., que promuevan la cobertura vegetal de estas tierras y desestimulen otras formas de uso más intensivo de las mismas.

d).- Fomentar la realización de estudios más detallados de suelos para el desarrollo de proyectos productivos en este tipo de tierras.

6.7.- Áreas urbanas:

a).- Establecer para los principales núcleos urbanos del país las áreas de expansión futura y delimitarlas claramente de las tierras dedicadas a otros usos agropecuarios, forestales o de protección.

b).- Establecer la planificación para el desarrollo de estas áreas, con una clara definición de los sitios de disposición, tratado y reciclaje de aguas negras, desechos industriales y basura, evitando que estos subproductos urbanos ocasionen contaminación acuática, terrestre o ambiental en general.

6.8.- Tierras pecuarias:

a).- Fomentar las actividades pecuarias en esta categoría de tierras, e introducir progresivamente en las mismas pasturas mejoradas (gramíneas y leguminosas).

b).- Impulsar el desarrollo de actividades silvopastoriles en estas tierras (cercas vivas, cortinas rompevientos, reforestación en franjas, reforestación de arroyos y manantiales, etc.) para propiciar una mejor conservación del agua y un mejor ambiente para el desarrollo ganadero.

c).- Como algunas tierras de esta categoría pueden incorporarse al desarrollo agrícola con apropiadas obras de avenamiento, se deberá en estos casos desarrollar estudios más detallados de suelos que permitan justificar este cambio de uso de la tierra.

6.9.- Tierras agrícolas:

a).- Por el nivel de intensidad de uso de estas tierras, se deberán realizar en ellas estudios más detallados de suelos (escalas 1:50.000 y 1:25.000), que permitan promover en ellas actividades agrícolas socioeconomicamente deseables y ambientalmente sostenibles.

b).- Impulsar en estas tierras programas vigorosos de conservación de tierras y aguas.

c).- Impulsar el desarrollo agrícola intensivo de la Región Oriental del Paraguay exclusivamente en este tipo de tierras.

 

Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).