27 nov 2025

DESCRIPCIÓN DE LA CLASIFICACIÓN POR CLASES DE CAPACIDAD AGROLÓGICA DE USO DE LA TIERRA EN LA REGIÓN ORIENTAL DEL PARAGUAY

 

Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), nos permitimos presentar datos significativamente importantes sobre la “DESCRIPCIÓN DE LA CLASIFICACIÓN POR CLASES DE CAPACIDAD AGROLÓGICA DE USO DE LA TIERRA EN LA REGIÓN ORIENTAL DEL PARAGUAY – PRUT/MAG/BM/1995 – ACTUALIZADO POR ALFREDO MOLINAS Y FEDERICO PEKHOLTZ 2024”; para el debate y discusión de los visitantes de este BLOG.

1.- La clasificación por capacidad de uso de la tierra de la Región Oriental del Paraguay, ha permitido identificar de I a VIII Clases de Capacidad de Uso en el Sistema del Manual Nº210 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, 1964), y que fuera adaptada a las condiciones locales de esta Región (Ver MATRIZ - Parámetros para la Determinación de las Clases de Capacidad de Uso - Región Oriental del Paraguay).

2.- La discusión sobre distintas metodologías de clasificación utilitaria de la tierra permitió la adoptación de la metodología del USDA (Klingebiel y Montgomery, 1964) para la Región Oriental del Paraguay.  Según dicha metodología, los suelos se agrupan en ocho categorías, en las cuales aumentan progresivamente las limitaciones para el uso de las tierras.

3.- En el sistema de capacidad de uso, los suelos se agrupan generalmente en tres niveles: clases, subclases y unidades de capacidad.  Tales niveles se definen a continuación:

3.1.- Clases de capacidad del uso de la tierraClases de Capacidad: constituyen las agrupaciones más amplias, las que son designadas con números romanos del I al VIII.  Los numerales indican limitaciones progresivamente mayores del I al VIII, así como menores posibilidades de selección de cultivos para su uso práctico. 

3.2.- Las Clases se definen como sigue:

CLASE I: Los suelos no tienen ninguna o pocas limitaciones que restrinjan su uso.

CLASE II: Los suelos tienen ligeras limitaciones que reducen la posibilidad de selección de cultivos, o requieren prácticas moderadas de conservación al cultivarlos.

CLASE III: Los suelos tienen moderadas limitaciones que reducen la posibilidad de selección de cultivos, o requieren prácticas especiales de conservación al cultivarlos, o ambos.

CLASE IV: Los suelos tienen severas limitaciones que reducen la posibilidad de selección de cultivos o requieren un manejo muy cuidadoso, o ambos.

CLASE V: Los suelos no tienden a erosionarse, pero tienen otras limitaciones, muy difíciles de eliminar, que limitan su uso.

CLASE VI: Los suelos tienen severas limitaciones que los hacen generalmente inadecuados para cultivos.

CLASE VII: Los suelos tienen muy severas limitaciones que los hacen totalmente impropios para cultivos.

CLASE VIII: Los suelos y áreas misceláneas tienen limitaciones que prácticamente impiden su uso para producción comercial.

3.3.- Subclases de capacidad: son grupos de tierras dentro de una misma clase, con limitaciones similares. Ellos son designados mediante la adición de las letras E, W, S ó C, al numeral que indica la clase, por ejemplo, IIE.  La letra E indica que la principal limitación es el riesgo de erosión a menos que se mantenga una cubierta vegetal densa; W indica que el agua dentro o sobre el suelo interfiere con el crecimiento o cultivo de las plantas, aunque en algunos suelos el exceso de humedad puede ser corregido parcialmente mediante drenaje artificial; S indica que la limitación principal proviene del propio suelo, si es superficial, rocoso, baja fertilidad, etc.; y C, indica que la limitación predominante es el clima, el cual es muy frío o muy seco.

3.4.- No existen subclases en la Clase I, debido a que los suelos de esta clase tienen muy ligeras o ninguna limitación.  Los suelos de la clase V están sujetos a poca o ninguna erosión, pero tienen otras limitaciones que restringen su uso a pasturas naturales o cultivadas, bosques, hábitat natural o recreación; en consecuencia, la Clase V contiene sólo las subclases indicadas con W, S o C.

3.5.- En el presente trabajo no se empleó la subclase C, por considerarse que las variaciones climatológicas entre las distintas regiones del área bajo estudio no son significativamente importantes desde el punto de vista del crecimiento de las plantas.

3.6.- Con los anteriores conceptos, se definieron los parámetros edáficos, de relieve y de drenaje, que permiten establecer cada clase de capacidad de uso y sus respectivas subclases, tal y como se presentan en la MATRIZ.

Tabla N°1: Matriz Jerárquica de los Parámetros, según las Clases y Subclases de Capacidad de las Tierras: Parámetros para la Determinación de las Clases de Capacidad Agrológica de Uso de las Tierras – Región Oriental del Paraguay

Fuente: Proyecto PRUT/MAG/BM – 1995

Gráfico N°1: Distribución (%) de la Superficie de las Clases de Capacidad de Uso de la Tierra en la Región Oriental – 1995

Fuente: Proyecto PRUT/MAG/BM – 1995

DESCRICIÓN TÉCNICA DE LAS CLASES DE CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA, CON LAS LIMITACIONES DE CADA UNA DE ELLAS, DEFINIDAS EN LAS RESPECTIVAS SUBCLASES:

1.- CLASE – I: Esta Clase se considera la mejor desde el punto de vista de uso en agricultura, “por no tener ninguna o tener muy pocas limitaciones de uso”, y por requerir de “medidas y prácticas de manejo de suelos relativamente simples”. Ocupan una superficie total de 84.585,57 Has (0,53% del total de la Región Oriental), distribuidas en áreas pequeñas y disgregas, desde los Distritos de Obligado en el Sur a Hernandarias en el Norte, los suelos Rhodic Paleudalf, Typic Rhodudult, Kandiudalfic Eutrudox, arcillosa fina, derivados de basalto. Además, existen suelos derivados de arenisca, los Rhodic Paleudalfs y Rhodudalfs, arcillosa fina, en el distrito de Juan Manuel Frutos y Juan León Mallorquín.

2.- CLASE – II: Esta Clase, también considerada una de las mejores desde el punto de vista de uso agrícola, tiene “moderadas limitaciones” que reducen la posibilidad de selección de cultivos o requieren de “medidas y prácticas moderadas de conservación”. Ocupa una superficie de 1.575.711,2 Has (9,91% del total de la Región Oriental). No se ha encontrado en esta clase limitaciones debidas a la profundidad efectiva, la pedregosidad, rocosidad, drenaje y/o permeabilidad.

Imagen N°1: Uso de la tierra para fines agrícolas de suelo del Orden Ultisol de Capacidad de Clase II con cierta limitación de fertilidad con cultivo de soja de buen desarrollo vegetativo

Las Subclases II – E, II – Sf y la composición de ambas limitaciones constituyen las únicas Subclases en esta Clase de capacidad. La Subclase más abundante es la Subclase II – Sf, con 74.7% de la superficie y cuya limitación principal es la fertilidad media de los suelos (35 – 70% de saturación de bases, 3 – 6 cmol/kg de bases de cambio). Es importante señalar que aplicando ciertas medidas de manejo y conservación de suelos que apunten al mejoramiento de fertilidad de estos suelos lo llevaría a la Clase I, toda vez que la pendiente fuera de 0 – 3%.

Los suelos de esta Clase son el Rhodic Paleudalf, Typic Rhodudult, Kandiudalfic Eutrudox, con textura arcillosa fina, derivados de roca basáltica y los suelos Rhodic Paleudalfs y Rhodudalfs con textura arcillosa fina, derivados de roca arenisca, a los que se deben adicionar el Rhodic Kandiudult con textura arcillosa fina al Suroeste de Coronel Bogado, y los Mollic Paleudalf, Mollic Kandiudalf con textura francosa fina y arcillosa fina, distribuidos en la parte media de la Región Oriental, desde el Sur al Norte.

3.- CLASE – III: Esta clase posee limitaciones relativamente severas que reducen la posibilidad de selección de cultivos o “requieren medidas y prácticas especiales de conservación”, o ambos. Ocupan una superficie de 4.249.891,63 Has, que representa el 26,80% de la Región Oriental. Las subclases encontradas fueron 9, que surgieron por sólo una de las limitaciones, o por una combinación de dos o tres de ellas.  Estas son: III-E; III-E, Sf; III-E, St; III-E, Stf; III-Sf; III-Sp; III-St y III-Stf.

Clase III con Tipo de Suelo ALFISOL

   

Imagen N° 5: Clase III con Tipo de Suelo ALFISOL

La Subclase III – Sf, tiene como limitación principal la baja fertilidad, manifestada en -35% de Saturación de Bases, menos de 3.0 cmol/kg de bases de cambio, pero -30% de Saturación de Aluminio. Así mismo un mejoramiento de la fertilidad de los suelos pueden llevarlo a la Clase II y aún a Clase I si los rangos de pendiente así lo permiten.

Las Tierras de Capacidad Clase III con limitaciones de la Subclase III – E cuyas limitaciones de uso son las pendientes fuertes, de 8% a 15%. La Subclase III – E, Sf es la asociación de las limitaciones por pendiente y fertilidad de los suelos. La Subclase III –– E,St,f, en orden de importancia las limitaciones que necesitan ser controladas y corregidas necesariamente para un uso preferentemente agrícola en esta región. La Sub clase III – St tiene como limitación principal la clase de tamaño de partícula de la sección de control, que es francosa gruesa a francosa fina, y las demás Subclases tienen además de la limitación de la clase de tamaño partícula una o más combinaciones de las limitaciones correspondientes a la fertilidad baja del suelo y la pendiente del 8 a 15%.

4.- CLASE – IV: Esta Clase es importante por la gran superficie que cubre en la Región Oriental.  Ocupa el 3.011.285,92 Has, que representa el 19,02% de la Región Oriental. Los suelos tienen “severas limitaciones”, que reducen la posibilidad de selección de cultivos o requieren un manejo muy cuidadoso, o ambos. Resultante de estas limitaciones, ocurren en esta Clase las siguientes subclases de capacidad de uso: IV-E; IV-Sf; IV-E, Sf; IV-Sp; IV-E, Sp; IV-St; IV-E, St; IV-St, f; IV-Sr, IV-E, Sr; IV-E, St, f; IV-E, St, r; IV-Sr, Wd y IV-Wd.

      

Imagen N° 6: Clase IV con el Tipo de Suelo ULTISOLES

Las Subclases III – Se y III – E y la combinación de ambas limitaciones constituyen la gran mayoría de las Subclases dentro de esta Clase. La Subclase IV – Sf, tiene como limitación principal la baja fertilidad, manifestada en -35% de Saturación de Bases, menos de 3.0 cmol/kg de bases de cambio, pero -30% de Saturación de Aluminio, estas limitaciones necesitan ser controladas y corregidas necesariamente para un uso agrícola.

5.- CLASE – V: Los suelos de esta clase son planos a casi planos, por lo que no tienden a erosionarse, pero tienen otras limitaciones, muy difíciles de eliminar, que limitan su uso, esta Clase V, que ocupa 2.515.431,88 Has, representa el 15,86% del total de la Región Oriental. En este estudio, se encontró mayormente la limitación debida al drenaje y/o permeabilidad lenta.  Por eso, la Subclase V-Wd es la gran predominante y sólo existe una unidad cartográfica de la Subclase V-St,Wd.

Se caracterizan por tener suelos de los Ordenes Alfisoles, Entisoles, Inseptisoles, Vertisoles y Ultisoles con fuertes limitaciones de drenajes y riesgos severos a sufrir inundaciones en periodos de precipitaciones, limitándolo para usos agrícolas. Estas tierras se encuentran sobre ambientes fisiográficos de paisajes de llanuras en Ñeembucú y de la planicie de inundación del Río Tebicuary, así como en parte de las llanuras del arroyo Tobatiry, el Río Piribebuy y el Río Salado.

 La vegetación en estas tierras de Capacidad Productiva natural es limitada por tener el nivel freático superficial, suelos afectados en forma casi permanente por las aguas de inundación durante el año, incluye los extensos humedales, embalsados y bañados, resultado de los desbordes de los cursos de aguas (ríos y arroyos), sobre suelos hidromórficos formados por el arrastre de sedimentos.

6.- CLASE – VI: Los suelos de esta clase tienen “severas limitaciones” que los hacen “generalmente inadecuados para cultivos”. Ocupa una superficie 2.001.379,42 Has, que representa el 12,63% del total de la Región Oriental del Paraguay. En este estudio, se encontraron las Subclases VI-Sr, VI-St, VI-E, St, VI-St, p, VI-Sp, VI-St, p, Wd, VI-Wi.

Las tierras donde la Capacidad Natural son de Clase VI, con formación fisiográfico de paisaje en serranías con material geológico de areniscas, basalto y granito o sobre las lomadas con afloraciones rocosas de areniscas, basalto, granito y caliza, también se ubican en las lomadas de granito de Caacupú y al Norte del río Aquidabán, al Oeste del ramal a Bella Vista Norte, en dirección al río Apa. La vegetación comprende la formación natural de gramíneas, localizadas en lugares de topografía alta, por encima de los niveles de máxima inundación, donde se presentan e incluyen formaciones del tipo «Cerrado» y áreas con uso de ganadería extensiva.

7.- CLASE – VII: Los suelos de esta clase tienen muy severas limitaciones que los hacen totalmente impropios para cultivos. Ocupa una superficie de 1.532.348,61 Has, que representa un 9,66% del total de la Región Oriental del Paraguay. Las subclases encontradas fueron: VII-Sr y VII-Wi, lo que indica que las limitaciones principales son la rocosidad y/o pedregosidad por un lado y el riesgo de inundación por el otro.

Presentan extremada pedregosidad y ocupan espacios fisiográficos como los cerros y lomadas altas de todo el sistema de serranías, con formación de rocas geológicos de arenisca, basalto, granito, rocas intrusitas y calizas, esta condición limita en forma extrema y severa la utilización de estas tierras para la agricultura. Los suelos denominados Aquic y Typic Udifluvent presentan limitaciones naturales de drenaje y las inundaciones en formaciones fisiográficas de lomadas de granito en Caacupú y al Norte del río Aquidabán, al Oeste del ramal a Bella Vista Norte, en dirección al río Apa.

8.- CLASE – VIII: Los suelos de esta clase “tienen limitaciones tan severas que impiden su uso para producción comercial”. Ocupa una superficie de 759.740,61 Has, que representa unos 4,80% del total de la superficie total de la Región Oriental del Paraguay. No se asignaron subclases en esta clase.

Las tierras poseen limitaciones extremadamente severas que impiden su uso para cualquier otra actividad que no sea la de protección y/o reserva. En esta clase se incluyen los sistemas de serranías en su parte más elevada y escarpada (cerros) y el sistema de áreas como las llanuras y los valles inundados e inundables, como los pantanos y áreas bajas de los ríos Paraná y Paraguay principalmente.

CLASE

SUB-CLASE

LIMITACIONES

I

-

Ninguna o muy pocas

II

II-E

Riesgo de erosión moderado, por pendiente 3-8%

II

II-Sf

Fertilidad aparente media

II

II-E, Sf

a) Riesgo de erosión moderado, por pendiente 3-8%

b) Fertilidad aparente media

III

III-E

Riesgo de erosión alto

III

III-E, Sf

a) Riesgo de erosión alto

b) Fertilidad aparente baja

III

III-E, Sp

a) Riesgo de erosión alto por pendiente 8-15%

b) profundidad efectiva del suelo: 75-100 cm

III

III-E, St

a) Riesgo de erosión alto por pendiente 8-15 %

b) textura de la sección de control, francosa gruesa

III

III-E,S,t,f

a) riesgo de erosión alto por pendiente 8-15%

b) textura de la sección de control francosa gruesa a francosa fina

c) fertilidad aparente baja

III

III-Sf

Fertilidad aparente baja

III

III-Sp

Profundidad efectiva del suelo 75-100 cm.

III

III-St

Textura de la sección de control, francosa gruesa a francosa fina

III

III-St, f

a) textura de la reacción de control francosa gruesa

b) fertilidad aparente baja

IV

IV-E

Riesgo de erosión alto por pendiente 15-30 %

IV

IV-E, Sf

a) Riesgo de erosión muy alto por pendiente 15-30 %

b) Fertilidad aparente muy baja

IV

IV-E,Sp

a)  Riesgo de erosión muy alto por pendiente 15-30%

b) Profundidad efectiva del suelo: 50 -75 cm

IV

IV-E,Sr

a) Riesgo de erosión muy alto, por pendiente 15-30%

b) Pedregoso

IV

IV-E,St

a)  Riesgo de erosión muy alto por pendiente 15-30%

b) Textura de la sección de control (arena, areno francosa)

IV

IV-E,S,t,f

a) Riesgo de erosión alto pendiente 15-30%

b) Textura de la sección de control (arena, areno francosa)

c) Fertilidad aparente muy baja

IV

IV-E, St,r

a) Riesgo de erosión muy alto por pendiente 15-30%

b) Textura de la sección de control (arena y areno francosa)

c) Pedregoso

IV

IV-Sf

Fertilidad aparente muy baja

IV

IV-Sp

Profundidad efectiva del suelo 50-75 cm

IV

IV-Sr

Pedregoso

IV

IV-Sr, Wd

a) Pedregoso

b) Drenaje y/o permeabilidad moderadamente lenta

IV

IV-St

Textura sección de control (arena y areno francosa)

IV

IV-St,f

a) Textura de la sección de control (arena y areno francosa)

b) Fertilidad aparente muy baja.

IV

IV-Wd

Drenaje y/o permeabilidad moderadamente lenta

IV

IV-St, Wd

a) Textura de la sección de control (arena y areno francosa)

b) Drenaje y/o permeabilidad moderadamente lenta

V

V-Wd

Drenaje y/o permeabilidad lenta, saturado durante períodos cortos.

VI

VI-E, St

a) Riesgo de erosión alto por pendiente 3-8%

b) Textura de la sección de control arenosa

VI

VI-Sp

Profundidad efectiva del suelo: menos de 50 cm

VI

VI-Sr

Fuertemente pedregoso

VI

VI-St

Textura de la sección de control arena y areno francosa

VI

VI-Stp

a) Textura de la sección de control (arena y areno francosa)

b) Profundidad efectiva menos de 50 cm,

VI

VI-St, p, Wd

a) Textura de la sección de control (arena y areno francosa)

b) Profundidad efectiva menos de 50 cm

c) Drenaje muy lento.

VI

VI-Wi

Riesgo de inundación frecuente

VII

VII-Sr

Extremadamente pedregoso

VII

VII-Wi

Riesgo de inundación muy frecuente

VIII

No tiene

Cualquiera de las siguientes:

a) Pendiente 15 a 30%: Riesgos de erosión extremadamente alto

b) Extremadamente pedregoso

c)Drenaje y/o Permeabilidad muy rápida o muy lenta

d)Riesgo de inundación permanente

Fuente: Proyecto PRUT/MAG/BM – 1995 


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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).