7 may 2026

CRISIS DEL SECTOR FORESTAL EN EL PARAGUAY - lectura compresiva realizada a la investigación desarrollada por el Prof. Ing. Agr. MSc. Christian Santiago Bogado Arrua

La desaparición de una profesión estratégica y la urgente necesidad de reconstruir la política forestal nacional

La crisis del sector forestal en Paraguay no comenzó ayer. Es una crisis silenciosa, profunda y estructural, que hoy golpea directamente a la educación, al empleo y al futuro de los profesionales forestales del país. Lo más preocupante es que mientras los bosques desaparecen, también desaparecen las instituciones, los estudiantes y las oportunidades para quienes decidieron estudiar Ingeniería Forestal.

Hace algunos años, la carrera de Ingeniería Forestal representaba una profesión estratégica para el desarrollo nacional. Paraguay posee millones de hectáreas de bosques y un enorme potencial para la producción de madera, carbón vegetal, biomasa, energía renovable, reforestación e industrias forestales. Sin embargo, hoy vemos con tristeza que la carrera prácticamente quedó abandonada.

En la Universidad Nacional de Asunción, la cantidad de alumnos disminuyó drásticamente. Otras instituciones que formaban ingenieros forestales directamente cerraron sus puertas o eliminaron la oferta académica porque ya no tenían estudiantes suficientes. La ciudadanía perdió el interés en esta profesión porque los jóvenes ya no ven futuro, estabilidad ni oportunidades reales dentro del sector forestal.

La realidad actual es muy dura. Muchos ingenieros forestales egresados no encuentran trabajo en su área profesional. Otros terminan sobreviviendo realizando actividades totalmente ajenas a su formación académica: trabajan como choferes de plataformas digitales, realizan tareas administrativas en estancias, desarrollan trabajos vinculados a la veterinaria, agricultura o cualquier otra actividad que les permita generar ingresos.

Esto no ocurre porque Paraguay no tenga potencial forestal. Ocurre porque el sector forestal nacional perdió dirección, planificación y valorización. El ingeniero forestal fue perdiendo espacio, reconocimiento y protagonismo dentro del mercado laboral.

Muchos empresarios forestales, madereros y reforestadores contratan profesionales forestales con salarios extremadamente bajos, muchas veces sin estabilidad, sin condiciones dignas y sin posibilidades reales de crecimiento profesional. Esta situación genera una profunda desmotivación y desalienta completamente a las nuevas generaciones.

También es necesario realizar una autocrítica sobre la formación profesional. Existe una percepción creciente de que la formación forestal perdió credibilidad y competitividad. En muchos casos, los planes académicos quedaron atrasados frente a la realidad productiva y tecnológica actual. Existe poca conexión entre universidad, industria y mercado laboral. Falta capacitación práctica, innovación, investigación aplicada y formación empresarial.

Muchos egresados salen al mercado sin herramientas suficientes para liderar proyectos modernos de manejo forestal, industrialización de la madera, biomasa, energía renovable, créditos de carbono o negocios forestales de gran escala.

Mientras otros países desarrollan industrias forestales multimillonarias, Paraguay continúa exportando materia prima barata y desaprovechando su enorme potencial productivo. No existen políticas públicas sólidas que impulsen verdaderamente la reforestación comercial, la industrialización de la madera, el manejo sostenible ni la generación de empleo técnico especializado.

La crisis del sector forestal paraguayo también tiene un origen muy claro: la falta de políticas públicas verdaderamente orientadas a la producción, la inversión y el crecimiento forestal sostenible. Durante muchos años, el sector quedó sin una estrategia nacional fuerte que impulse la reforestación comercial, el desarrollo industrial y la generación de empleo.

El rol del INFONA debe ser mucho más activo en incentivar la producción forestal. Paraguay necesita una institución que piense no solamente en el control y la regulación, sino principalmente en cómo hacer crecer el sector forestal como motor económico del país.

Hoy el país necesita producir más madera, más biomasa, más carbón vegetal, más postes, más muebles, más pisos y más productos forestales con valor agregado. Para lograr eso, es fundamental impulsar grandes programas de reforestación con especies forestales de rápido crecimiento, utilizando materiales genéticos de alta productividad, tanto clonales como provenientes de semillas mejoradas.

El Paraguay tiene condiciones extraordinarias para desarrollar plantaciones forestales de eucaliptos, pinus, paraíso gigante, neem, teca, paricá, gmelina arborea y muchas otras especies comerciales. Sin embargo, el sector continúa creciendo lentamente porque faltan incentivos reales y una política clara de desarrollo forestal.

El INFONA debe orientar más esfuerzos hacia la producción y productividad de las plantaciones forestales: su silvicultura, manejo, mejoramiento genético, industrialización, comercialización y rentabilidad económica. El enfoque no puede limitarse solamente a la parte administrativa o ambiental. También debe existir una visión empresarial y productiva del bosque.

Cuando hablamos de reforestación, no solamente hablamos de plantar árboles. Hablamos de generar inversiones, empleo rural, industrias, exportaciones y desarrollo económico para el país. Toda plantación forestal debe ser analizada técnicamente en términos de crecimiento, manejo, productos, subproductos, costos económicos, flujo de caja, TIR, VAN y rentabilidad final.

Uno de los instrumentos más importantes para cambiar esta realidad es la Ley 536 de Incentivo Forestal. Sin embargo, esta ley históricamente tuvo enormes dificultades de financiamiento y ejecución. El INFONA debe liderar una verdadera gestión política y económica para lograr el fondeo real y permanente de esta ley, permitiendo que productores e inversionistas tengan seguridad y confianza para reforestar.

La única forma real de expandir rápidamente la superficie forestal en Paraguay es mediante incentivos económicos concretos. Ningún país desarrolló su sector forestal únicamente con discursos; todos crecieron con financiamiento, subsidios, créditos blandos, investigación y políticas de largo plazo.

Paraguay necesita urgentemente más inversiones forestales, más viveros modernos, más industrias de transformación, más aserraderos tecnificados, más fábricas de muebles, postes, tableros, biomasa y energía renovable. El sector forestal puede convertirse en uno de los pilares económicos del país si existe una política seria de desarrollo.

Por supuesto que la parte ambiental y el combate a incendios forestales son importantes y necesarios. Pero hoy Paraguay también necesita producir, crecer y generar riqueza a partir de los recursos forestales manejados de manera sostenible. No puede existir conservación sin desarrollo económico. Ambas áreas deben avanzar juntas.

Otro problema fundamental que frena el crecimiento forestal es la debilidad de la investigación forestal en Paraguay. Actualmente existe una gran desconexión entre las instituciones vinculadas al sector: las universidades, la carrera de Ingeniería Forestal, el INFONA, el IPTA y los centros de investigación trabajan muchas veces cada uno por su lado, sin coordinación ni una política nacional clara de investigación forestal.

Esa falta de articulación provoca un enorme atraso tecnológico. Mientras otros países avanzan rápidamente en genética forestal, silvicultura intensiva, productividad y tecnología industrial, Paraguay continúa dependiendo muchas veces de materiales genéticos atrasados o ingresados informalmente desde otros países.

Actualmente, en Paraguay se producen plantines clonales de eucaliptos genéticamente mejorados que en muchos casos ya quedaron desfasados respecto a los avances existentes en Brasil y otros países forestalmente desarrollados. Falta investigación adaptativa local, evaluación genética seria, ensayos regionales y programas nacionales de mejoramiento forestal.

El país necesita desarrollar sus propios programas de investigación para identificar cuáles clones y especies se adaptan mejor a cada región, cuáles producen más volumen, cuáles tienen mejor calidad de madera y cuáles ofrecen mayor rentabilidad industrial.

Sin investigación no existe competitividad. Y sin competitividad no existirán inversiones fuertes ni crecimiento sostenible del sector.

La recuperación del sector forestal paraguayo requiere una transformación profunda: más políticas públicas productivas, más financiamiento, más investigación, más industrialización y más valorización del ingeniero forestal.

Porque un país forestal no se construye solamente plantando árboles. Se construye formando profesionales, generando industrias, desarrollando tecnología y creando condiciones económicas para que invertir en forestación vuelva a ser atractivo y rentable en Paraguay.

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).