29 may 2026

OBJETIVOS REGIONALES NO DEBEN MARCAR AGENDA PRIORITARIA DEL DESARROLLO DE PARAGUAY.

 

Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), Hace unos días se publicaba en los medios de prensa una noticia que nos llamó la atención y del cual queremos analizar y hacernos eco de interés nacional en el marco del Desarrollo Sostenible.

La noticia hace relación, donde se mencionaba que en una reunión regional de ministros de ambientes de América Latina la iniciativa que habla ya equivocadamente de un consenso regional en la dimensión ambiental con un objetivo de alcanzar un nivel de CERO DEFORESTACIÓN antes de 2030, antes este escenario debemos ser claros y concisos señalando que nuestro país Paraguay si bien tiene un marco legal por más de 20 años de DEFORESTACIÓN CERO no es parte de esta iniciativa regional de América Latina, donde ciertos ministros de medio ambiente, es decir lo cual nos parece llamativo ya que el mismo no forma parte de ninguna política de desarrollo del país.

https://www.abc.com.py/internacionales/2026/05/20/america-latina-y-el-caribe-se-propone-alcanzar-el-nivel-cero-desforestacion-antes-de-2030/


I.- INTRODUCCIÓN:

De acuerdo con las publicaciones periodistas en Paraguay, los ministros de Ambiente de América Latina y el Caribe en una reunión de trabajo en ciudad de Panamá, donde acordaron impulsar la meta regional de CERO DEFORESTACIÓN ANTES DEL AÑO 2030.

Ante esta noticia “por el cual los ministros de ambientes de América Latina la del consenso regional con un objetivo de alcanzar un nivel de CERO DEFORESTACIÓN antes de 2030; hemos visto la necesidad de consultar directamente a las más altas autoridades del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible ((MADES) de Paraguay, sobre nuestra posición política ante esta iniciativa recibiendo una respuesta fue clara y tranquilizadora: indicando el MADES que Paraguay no forma parte de esta coalición que promueve el nivel cero de deforestación al 2030 en forma regional de América Latina.

Las autoridades el MADES además mencionaron que el país mantiene sus propios compromisos ambientales y ya tiene experiencia concreta en la materia de DEFORESTACIÓN CERO, especialmente en la Región Oriental del Paraguay.

Pero esta situación es importante analizar por solo hecho que este caso nos invita a reflexionar sobre la importancia de evaluar con mayor atención este tipo de foros internacionales. Ya que muchos de ellos hablan de consensos alcanzados cuando las circunstancias podrían ser diferentes.

Este tipo de objetivo que parecen ambiciosos desde el punto de vista ambiental no está acorde a la realidad paraguaya, el cual tiene necesidades concretas de desarrollo y busca consolidar su crecimiento económico y territorial, y no puede sumarse a metas internacionales vinculantes o no vinculantes, sencillamente porque otros países así lo quieran.


II.- BASES IRREALES Y CONTEXTOS DE PAÍSES DIFERENCIADOS:

Muchas veces estos objetivos regionales se presentan como un “consenso” de toda la región, pero en la práctica no toman en cuenta las realidades tan distintas de cada país. Paraguay tiene sus características propias:

-        En la Región Oriental ya aplica una LEY DE PROHIBICIÓN DEL CAMBIO DE USO DE LA TIERRA desde hace más de 20 años.

-        En el Chaco, el cambio de uso de la tierra es legal, regulado por varias normativas y es necesario para el desarrollo productivo, la generación de empleo y la producción de alimentos.

-        Gran parte de estas actividades se realizan bajo planes de ordenamiento territorial aprobados.

Por eso, una meta uniforme de cero deforestaciones para toda la región de Latinoamérica no se ajusta a las necesidades y particularidades de nuestro país.

III.- ANÁLISIS:

Es positivo y muy oportuno que las autoridades ambientales del MADES hayan aclarado que Paraguay no parte ni se adhiere a esta iniciativa y su meta regional, pero este tipo de situaciones nos debe llevar a ser cuidadosos. Porque es importante que el país participe activamente en estos foros, pero siempre defendiendo con claridad su propia visión y sus prioridades de desarrollo.

No podemos sumarnos automáticamente a objetivos que aunque suenen bien a nivel regional, no responden a nuestra realidad territorial ni a nuestro Plan Nacional de Desarrollo.

Por otro lado, existe el riesgo de estigmatización internacional ya que al firmar metas poco realistas, el país se expone a futuros señalamientos por “incumplimiento”. Esto genera una mala imagen externa, a pesar de mantener aún casi la mitad de su territorio con bosques y de haber reducido significativamente su tasa de deforestación ilegal.

IV.- CONCLUSIÓN:

Paraguay debe mantener una actitud prudente frente a objetivos internacionales que se presentan como consensos regionales, pero que en muchos casos no reflejan nuestras necesidades reales.

Es recomendable que tanto el MADES como la Cancillería sigan comunicando de forma clara y oportuna cuáles son los compromisos que el país realmente asume y cuáles no. De esta manera, se evita la confusión y se defiende de forma responsable el derecho de Paraguay a crecer de manera sostenible, respetando su propia realidad productiva y territorial.

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).