Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como
Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura
y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad
San Carlos (USC), Hace unos días se publicaba en los
medios de prensa una noticia que nos llamó la atención y del cual queremos analizar
y hacernos eco de interés nacional en el marco del Desarrollo Sostenible.
La noticia hace relación, donde se mencionaba que en una reunión regional
de ministros de ambientes de América Latina la iniciativa que habla ya
equivocadamente de un consenso regional en la dimensión ambiental con un
objetivo de alcanzar un nivel de CERO DEFORESTACIÓN
antes de 2030, antes este escenario debemos ser claros y concisos señalando que
nuestro país Paraguay si bien tiene un marco legal por más de 20 años de DEFORESTACIÓN CERO no es parte de esta
iniciativa regional de América Latina, donde ciertos ministros de medio
ambiente, es decir lo cual nos parece llamativo ya que el mismo no forma parte
de ninguna política de desarrollo del país.
I.- INTRODUCCIÓN:
De acuerdo con las publicaciones periodistas en Paraguay, los ministros
de Ambiente de América Latina y el Caribe en una reunión de trabajo en ciudad
de Panamá, donde acordaron impulsar la meta regional de CERO DEFORESTACIÓN ANTES DEL AÑO 2030.
Ante esta noticia “por el cual los ministros de ambientes de América
Latina la del consenso regional con un objetivo de alcanzar un nivel de CERO DEFORESTACIÓN antes de 2030; hemos
visto la necesidad de consultar directamente a las más altas autoridades del Ministerio
del Ambiente y Desarrollo Sostenible ((MADES) de Paraguay, sobre nuestra
posición política ante esta iniciativa recibiendo una respuesta fue clara y
tranquilizadora: indicando el MADES que Paraguay no forma parte de esta
coalición que promueve el nivel cero de deforestación al 2030 en forma regional
de América Latina.
Las autoridades el MADES además mencionaron que el país mantiene sus
propios compromisos ambientales y ya tiene experiencia concreta en la materia
de DEFORESTACIÓN CERO, especialmente
en la Región Oriental del Paraguay.
Pero esta situación es importante analizar por solo hecho que este caso nos
invita a reflexionar sobre la importancia de evaluar con mayor atención este
tipo de foros internacionales. Ya que muchos de ellos hablan de consensos
alcanzados cuando las circunstancias podrían ser diferentes.
Este tipo de objetivo que parecen ambiciosos desde el punto de vista
ambiental no está acorde a la realidad paraguaya, el cual tiene necesidades
concretas de desarrollo y busca consolidar su crecimiento económico y
territorial, y no puede sumarse a metas internacionales vinculantes o no
vinculantes, sencillamente porque otros países así lo quieran.
II.- BASES IRREALES Y CONTEXTOS DE PAÍSES DIFERENCIADOS:
Muchas veces estos objetivos regionales se presentan como un “consenso”
de toda la región, pero en la práctica no toman en cuenta las realidades tan
distintas de cada país. Paraguay tiene sus características propias:
-
En la Región Oriental ya aplica una LEY DE PROHIBICIÓN DEL CAMBIO DE USO DE LA
TIERRA desde hace más de 20 años.
-
En el Chaco, el cambio de uso de la
tierra es legal, regulado por varias normativas y es necesario para el
desarrollo productivo, la generación de empleo y la producción de alimentos.
-
Gran parte de estas actividades se
realizan bajo planes de ordenamiento territorial aprobados.
Por eso, una meta uniforme de cero deforestaciones para toda la región de
Latinoamérica no se ajusta a las necesidades y particularidades de nuestro
país.
III.- ANÁLISIS:
Es positivo y muy oportuno que las autoridades ambientales del MADES hayan
aclarado que Paraguay no parte ni se adhiere a esta iniciativa y su meta
regional, pero este tipo de situaciones nos debe llevar a ser cuidadosos. Porque
es importante que el país participe activamente en estos foros, pero siempre
defendiendo con claridad su propia visión y sus prioridades de desarrollo.
No podemos sumarnos automáticamente a objetivos que aunque suenen bien a
nivel regional, no responden a nuestra realidad territorial ni a nuestro Plan
Nacional de Desarrollo.
Por otro lado, existe el riesgo de estigmatización internacional ya que
al firmar metas poco realistas, el país se expone a futuros señalamientos por
“incumplimiento”. Esto genera una mala imagen externa, a pesar de mantener aún
casi la mitad de su territorio con bosques y de haber reducido
significativamente su tasa de deforestación ilegal.
IV.- CONCLUSIÓN:
Paraguay debe mantener una actitud prudente frente a objetivos
internacionales que se presentan como consensos regionales, pero que en muchos
casos no reflejan nuestras necesidades reales.
Es recomendable que tanto el MADES como la Cancillería sigan comunicando
de forma clara y oportuna cuáles son los compromisos que el país realmente
asume y cuáles no. De esta manera, se evita la confusión y se defiende de forma
responsable el derecho de Paraguay a crecer de manera sostenible, respetando su
propia realidad productiva y territorial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.