28 feb 2026

LA INESTABILIDAD Y DESORDEN EN LA ESTADÍSTICA FORESTAL Y SUS CONSECUENCIAS NEGATIVAS EN EL SECTOR FORESTAL DEL Y PARA PARAGUAY – FEBRERO 2026

Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), me permito presentar unos comentarios acerca del último Reporte de Cobertura Forestal presentado por el Instituto Forestal Nacional (INFONA) donde se exponen los datos sobre el uso de suelo y el cambio de uso de suelo de Paraguay.

1. Introducción

La publicación de los reportes nacionales de cobertura forestal constituye un avance institucional relevante para el Paraguay y no solo constituye una condición indispensable para la planificación territorial, sino que está vinculado con el diseño de políticas públicas, el cumplimiento de compromisos internacionales y la defensa del país frente a regulaciones internacionales cada vez más exigentes.

Un mapa oficial no es simplemente una representación cartográfica gubernamental sino que es un instrumento de Estado que define líneas base, delimita obligaciones y orienta políticas públicas. Por ello, la estabilidad y consistencia metodológica de esos datos son importantes y hay que tener en cuenta con cada actualización.

Todo dato de un mapa debe transformarse en información, pero si las metodologías que sustentan los datos son modificadas de manera permanente, no son consolidados en una serie histórica, o se cambian las definiciones que alteran la línea base, las consecuencias del informe ya no son solo estadísticas nacionales sino que impacta directamente en la previsibilidad de las políticas productivas de largo plazo. Y sin previsibilidad, no hay desarrollo sostenible posible.

Los mapas oficiales del Instituto Forestal Nacional (INFONA) determinan, líneas base de deforestación, compromisos climáticos del país, construcción del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero, la defensa frente a regulaciones internacionales como el EUDR y por sobre todo la seguridad jurídica de miles de productores.

Por eso, cuando la superficie oficial de bosque cambia no porque el territorio haya cambiado sino porque la metodología fue ajustada, el problema deja de ser técnico y se convierte en un problema institucional y relevante para el sector afectado.

2. El impacto real de los mapas oficiales

Como ya dijimos los mapas oficiales de cobertura forestal no son documentos académicos ni insumos exclusivamente técnicos. Son la referencia oficial del estado paraguayo sobre qué es bosque, dónde está ubicado y cuánto existe.

Sobre esa base y esas definiciones se aprueban los Planes de Uso de la Tierra, se otorgan autorizaciones, se diseñan incentivos productivos, se estructuran líneas de crédito, se negocian compromisos internacionales y se defiende la posición país frente a auditorías externas. Cada hectárea identificada en esos mapas tiene implicancias jurídicas, económicas y políticas concretas.

Cuando el propio Estado modifica la superficie reconocida oficialmente, no está simplemente corrigiendo un algoritmo y mejorando las metodologías, sino que está alterando la línea base sobre la cual se tomaron decisiones pasadas y se planificaron inversiones futuras.

3. Cuando la metodología cambia las reglas

Mejorar la metodología es deseable, nadie discute eso, pero existe un principio básico en estadística oficial en donde las series deben ser consistentes en el tiempo. Y si se cambia el criterio, se debe recalcular toda la serie histórica bajo el mismo estándar y consolidar formalmente la nueva base.

Lo que no puede ocurrir es una actualización parcial que modifica la superficie reconocida oficialmente sin rehacer integralmente el pasado.

Si una metodología ajustada detecta más fragmentos, redefine la unidad mínima de mapeo o incorpora criterios distintos de clasificación, la consecuencia inmediata es que cambian las cifras oficiales. Y cuando cambian las cifras oficiales, cambian también las tasas de deforestación, las comparaciones históricas y la narrativa pública sobre el desempeño ambiental del país.

Aunque hoy las cifras sean positivas a gran escala, en menor escala un productor en el campo podria ver afectada la superficie de su bosque por la reinterpretación de cada nuevo informe y la estadística oficial se convierte en una variable móvil, que hoy en día hasta los bancos podrían exigir que se reforeste más o que se conserve más, por sobre los permisos anteriores ya obtenidos.

Cada hectárea que aparece o desaparece en un mapa oficial tiene implicancias económicas y jurídicas concretas, y cuando el propio INFONA publica un nuevo informe donde se reduce la unidad mínima de mapeo, se detectan más fragmentos y se reajusta la superficie oficial, no solo está mejorando la técnica de medición sino que está alterando la base sobre la cual se tomaron decisiones pasadas.

Y eso tiene impacto directo sobre quienes actuaron conforme a la información oficial vigente en su momento.

4. El productor en el medio

Las consecuencias de los ajustes metodológicos y las redefiniciones técnicas no la asumen las instituciones, las universidades o los propios técnicos que reconfiguran las metodologías, sino que lo asumen el productor paraguayo.

Un productor que, en 2022, presentó su Plan de Uso de la Tierra conforme a la legislación vigente, que utilizó el mapa oficial publicado por el propio INFONA, y que solicitó permisos en base a la superficie forestal reconocida oficialmente en ese momento, que invirtió capital, asumió riesgos, accedió a financiamiento y tomó decisiones productivas de largo plazo con esos datos oficiales.

Ese productor actuó de buena fe y utilizando la información proporcionada por el Estado, ahora esta en la incertidumbre particular, donde un nuevo escenario forestal lo deja rehén de definiciones y conceptos que se alteran cada dos años.

Es el productor que debe enfrentarse a cuestionamientos administrativos, financieros o reputacionales porque el Estado decidió ajustar su metodología sin consolidar formalmente la serie histórica. Y como el dato oficial cambia en los números pues también cambia la percepción de cumplimiento y las exigencias de los bancos que hoy en día asuman un rol ambiental que no les corresponde.

5. El riesgo país

Paraguay está en un contexto internacional cada vez más exigente, donde las estadísticas ambientales y forestales son examinadas con lupa por gobiernos, mercados financieros, organismos multilaterales y regulaciones como el EUDR.

En ese escenario, la consistencia de la información oficial no es un detalle técnico, y cuando el país presenta una serie histórica de cobertura forestal, esa serie debe ser sólida, coherente y estable. Si las cifras oficiales cambian con cada actualización metodológica, el mensaje que se proyecta hacia afuera no es de mejora técnica, sino de incertidumbre de las estadísticas.

En un contexto de presión internacional, cualquier variación en la superficie oficialmente reconocida puede ser utilizada para cuestionar la consistencia de los datos nacionales, ya que el propio INFONA reconoce que versiones anteriores subestimaban o ajustaban superficie que el propio INFONA había publicado.

El cambio de metodologías y definiciones probablemente no fue analizado desde una visión estratégica país, ya que un país que transmite variabilidad constante transmite riesgo. Por eso, el debate no es si la metodología puede mejorar , sino que el debate es si esa mejora se gestiona con visión de Estado o como un proceso técnico aislado de sus implicancias políticas y económicas.

6. Conclusión

La mejora metodológica es siempre necesaria y la actualización de los datos es siempre positivo, es por ello que estamos 100% de acuerdo que el avance técnico debe ser acompañado y fortalecido. Pero una cosa es perfeccionar la metodología y otra muy distinta es alterar, de manera recurrente, la base oficial sobre la cual se construyen políticas productivas, decisiones económicas y compromisos internacionales.

El mapa oficial de cobertura forestal no es un ejercicio académico en permanente revisión. Es un instrumento de Estado. Y los instrumentos de Estado requieren estabilidad, coherencia y previsibilidad. Si cada nueva publicación modifica la línea base, ajusta superficies previamente reconocidas o introduce criterios que alteran la comparabilidad histórica, el problema deja de ser cartográfico y pasa a ser institucional.

Paraguay necesita datos nacionales sólidos, pero más que datos cambiantes, necesita información confiable en el tiempo. La seguridad jurídica no puede depender del algoritmo vigente en cada informe.

Si el país quiere defender su modelo productivo con argumentos técnicos sólidos, la estabilidad del dato oficial es una condición indispensable. Pero cuando el mapa y las cifras cambias constantemente, no solo cambian los números sino que cambia la certidumbre de la información.

El INFONA debe comprender que la mejora técnica debe ser analítica con los impactos que podrían ocurrir al utilizar nuevas definiciones o conceptos internacionales que ni siquiera forman parte del marco legal del país.

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).