24 may 2026

EL FENÓMENO DE EL NIÑO Y LA NIÑA: SUS CONSECUENCIAS E IMPACTOS EN EL SECTOR AGROPECUARIO – PARTE N°4 – Mayo del 2026

Este ARTÍCULO DEL BLOG se comparte y debate bajo una reflexión técnica y científicamente fundamentada sobre cómo los cambios de temperatura en el lejano Océano Pacífico terminan gobernando el éxito o el fracaso de las cosechas en el territorio paraguayo.


Como equipo técnico multidisciplinario, hemos tomado la decisión de profundizar en la metodología aplicada y los hallazgos de esta investigación, la cual representa un pilar fundamental para la agricultura de precisión en Paraguay. El equipo está conformado por el:

- Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC);

- Ing. Agr. (M.Sc.) Diego Rodríguez (Creación, desde el diseño y su ajuste final del portal AGROCLIMATICO), en la creación de un portal AGROCLIMATICO; y,

- Ing. Agr. (M.Sc.) Aldo Noguera aporte técnico/científico y funcionamiento adecuado del portal AGROCLIMÁTICO (Especialista en Gestión de Riesgos y Sistemas de información Geográfica) - WhatsApp: +595 981 750825.

SECCION 1. COMPRENSIÓN CIENTÍFICA DEL ENSO: CÓMO SE CONFIGURA SU ORIGEN GLOBAL Y SE TRADUCE EN RIESGO AGROPECUARIO LOCAL

Una de las preguntas más frecuentes que recibimos los técnicos cuando recorremos el campo y conversamos con los productores es: ¿Por qué un calentamiento o un enfriamiento del agua en las costas de Perú o en el Pacífico Central tendría el poder de alterar una producción en San Pedro, Alto Paraná o el Chaco? La respuesta científica se resume en un concepto clave que todo actor del sector agropecuario debe conocer: el Acoplamiento Océano-Atmósfera, que actúa como un verdadero Efecto Dominó Climático mediante el cual los cambios oceánicos globales se traducen en la Variabilidad Climática local que afecta directamente a nuestros cultivos.

A.    El Efecto Dominó en la Atmósfera

Para explicarlo de forma sencilla, imagine que la atmósfera de la Tierra es un gigantesco mantel elástico. Si usted coloca un objeto pesado y caliente en un extremo del mantel (el Océano Pacífico calentándose durante El Niño), todo el resto del mantel se deforma y se altera.

El océano y la atmósfera no funcionan por separado; están firmemente conectados. Cuando el Pacífico ecuatorial registra anomalías térmicas en la Región 3.4, altera la denominada Celda de Walker (la circulación del aire a nivel global). Esto modifica el mapa de presiones atmosféricas y redefine la dirección y la fuerza de los vientos planetarios.

B.    Paraguay y el Desafío del "Pasillo Climático"

Como ya lo hemos analizado en la Parte N°1 de esta serie de artículos, las características geográficas de nuestro país lo vuelven sumamente vulnerable a estas alteraciones globales. Al estar ubicados en el centro de Sudamérica y carecer de cordilleras o barreras montañosas orientadas de norte a sur, Paraguay actúa como un auténtico "pasillo climático".

A través de este pasillo, chocan de manera constante y libre las masas de aire polar (provenientes del sur) y las masas de aire tropical y húmedo (provenientes del norte y la Amazonía). La teleconexión del ENSO altera este pasillo de la siguiente manera:

Bajo el escenario de "El Niño": El exceso de calor en el océano inyecta una cantidad masiva de energía y humedad en la atmósfera. Esto intensifica las corrientes en chorro de bajos niveles que transportan el aire húmedo amazónico directo hacia Paraguay. El resultado es un aumento en la frecuencia e intensidad de las tormentas y frentes nubosos, generando precipitaciones superiores a las normales en la Región Oriental.

Bajo el escenario de "La Niña": El enfriamiento del Pacífico bloquea el transporte regular de esa humedad hacia el Cono Sur. Las masas de aire seco predominan, los frentes lluviosos no logran consolidarse y el pasillo climático paraguayo queda expuesto a bloqueos atmosféricos que derivan en sequías prolongadas y déficits hídricos críticos en periodos clave del desarrollo agrícola.

SECCION 2. EVIDENCIA HISTÓRICA LOCAL: ANÁLISIS DE RENDIMIENTOS AGRÍCOLAS EN PARAGUAY BAJO LOS EFECTOS DEL ENSO (2000-2022).

Habiendo comprendido cómo funciona el mecanismo de origen global del ENSO en el Pacífico y cómo se traslada a nuestro territorio a través del Acoplamiento Océano-Atmósfera —el cual actúa como un verdadero Efecto Dominó Climático traduciéndose en la Variabilidad Climática local, es imperativo contrastar esta dinámica científica con los registros históricos del campo paraguayo.

En nuestro país, estas alteraciones climáticas no representan hipótesis abstractas; son factores medibles que impactan directamente en el rendimiento de los cultivos, en la campaña agrícola y finalmente en la economía nacional. A continuación, se expone la matriz de datos oficiales que vincula de manera directa los años de zafra con el comportamiento e intensidad de los eventos "El Niño", "La Niña" o sus "Fases Neutras", demostrando la estrecha concordancia entre el clima global y la productividad de Soja, Trigo y Maíz en Paraguay.

ZAFRA

SOJA (kg/ha)

TRIGO (kg/ha)

MAÍZ (kg/ha)

Evento ENSO

Intensidad / Característica

2000-2001

 2.593

1.381

2.331

La Niña

Fuerte a moderada

2001-2002

 2.454

1.464

2.344

Fase Neutra

-

2002-2003

 2.915

1.726

2.385

El Niño

Moderado

2003-2004

 2.020

2.200

2.545

Fase Neutra

-

2004-2005

 2.011

2.192

2.075

El Niño

Débil

2005-2006

 1.635

1.699

2.683

La Niña

Moderada

2006-2007

 2.297

2.500

4.651

El Niño

Moderado

2007-2008

 2.256

2.099

3.999

La Niña

Fuerte

2008-2009

 1.445

2.100

2.400

La Niña

Moderada

2009-2010

 2.411

2.500

3.379

El Niño

Moderado a Fuerte

2010-2011

 2.483

2.676

4.746

La Niña

Fuerte

2011-2012

 1.367

2.380

4.244

La Niña

Débil

2012-2013

 2.598

3.002

3.950

Fase Neutra

-

2013-2014

 2.516

1.272

4.000

Fase Neutra

-

2014-2015

 2.498

2.396

4.954

El Niño

Débil

2015-2016

 2.823

2.432

4.768

El Niño

Muy Fuerte

2016-2017

 3.050

2.600

4.500

La Niña

Débil

2017-2018

 2.922

1.633

5.500

La Niña

Débil

2018-2019

 2.401

2.600

4.967

El Niño

Débil

2019-2020

 2.929

2.558

5.672

Fase Neutra

-

2020-2021

 2.800

2.530

5.294

La Niña

Moderada

2021-2022

 1.327

2.450

4.148

La Niña

Moderada

 Cuadro 1: Evolución y comportamiento comparativo de los rendimientos nacionales (en kilogramos por hectárea) para los cultivos estacionales de Soja, Trigo y Maíz en Paraguay, ordenados de forma secuencial por ciclos de zafra agrícola y correlacionados de manera directa con las fases, eventos e intensidades del fenómeno climático global ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) durante el periodo cronológico comprendido entre los años 2000 y 2022.

Fuente de información: Elaboración propia del equipo técnico multidisciplinario basada en la sistematización de datos estadísticos históricos de producción y rendimientos por zafra de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO), en concordancia y cruzamiento con los registros climatológicos del Índice Oceánico de El Niño (ONI) provistos por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos para la determinación oficial de las fases e intensidades del fenómeno ENOS.

SECCION 3. DIAGNÓSTICO AGROCLIMÁTICO ACTUAL: ANÁLISIS DE MODELOS PREDICTIVOS Y ANOMALÍAS OCEÁNICAS PARA EL SEGUNDO SEMESTRE DE 2026.

Para responder a esto con la máxima solvencia científica, como equipo técnico nos planteamos la pregunta fundamental para el presente ciclo productivo: ¿Cómo se está configurando la atmósfera para los próximos meses de este año 2026? Entonces hemos procesado y cruzado los últimos datos del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) y los modelos estadísticos/dinámicos del IRI (Instituto Internacional de Investigación para Clima y Sociedad) de la Universidad de Columbia.

C.    Evidencia Física Actual: El "Termómetro" del Pacífico

Los sensores satelitales y las boyas oceanográficas fijadas en el Pacífico Ecuatorial confirman que el fenómeno no es una mera suposición estadística, sino una realidad física en pleno desarrollo. El mapa de anomalías de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) muestra una consolidación de aguas inusualmente cálidas (identificadas en tonalidades amarillas y naranjas intensas) abarcando la región clave Niño 3.4. Esta masa de agua caliente es la que ya ha comenzado a alterar las presiones atmosféricas globales.

D.    Análisis Probabilístico para el Trimestre Mayo – Julio de 2026

De acuerdo con las proyecciones oficiales de los organismos internacionales mencionados, el escenario de transición climática se define bajo los siguientes parámetros de probabilidad:

61% de Probabilidad de Condiciones Cálidas: El sistema climático muestra una clara y dominante tendencia de salida de la fase neutra hacia la activación oficial de un evento "El Niño". Para el trimestre mayo-julio, las probabilidades favorecen netamente al calentamiento.

20% de Margen para Eventos Extremos, Moderados o Débiles: Si bien los modelos dinámicos y estadísticos mantienen un 20% de probabilidad asignado a que el fenómeno adquiera una intensidad considerable en el siguiente semestre, la atmósfera ya está reaccionando a la inyección de calor oceánico.


Figura 1: Gráfico de barras de modelos predictivos que establece un 61% de probabilidad de evolución hacia condiciones cálidas ("El Niño") frente a un 20% de probabilidad de eventos menores durante el segundo semestre del año 2026.

Fuente de información: Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) y el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) de la Universidad de Columbia, en concordancia con el Índice Oceánico de El Niño (ONI) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos.

E.    Alerta de Transición e Implicancias Directas en el Campo Paraguayo

La lectura técnico-agronómica de estos gráficos nos obliga a emitir una alerta temprana de manejo para los productores y asesores en territorio paraguayo. Este volumen de calentamiento del 61% se traducirá en nuestro "pasillo climático" a través de los siguientes impactos de corto y mediano plazo:

Inestabilidad en la Transición Invernal (Campaña de Invierno): Un Pacífico en calentamiento inyecta mayor cantidad de vapor a la atmósfera. Al interactuar con las masas de aire frío polar que ingresan habitualmente por el sur del país, se incrementará el riesgo de eventos de tormentas fuera de temporada o frentes húmedos persistentes durante los meses de invierno.

Riesgo de Heladas Agronómicas "Húmedas": Al contrario de lo que se piensa popularmente, las fases de transición hacia El Niño pueden generar ventanas de alta humedad que, combinadas con descensos bruscos de temperatura, provocan heladas perjudiciales para los cultivos de entrezafra (como el maíz zafriña y el trigo) que se encuentran en etapas críticas de definición de rendimiento.

SECCION 4. VALIDACIÓN EMPÍRICA EN TERRITORIO: EVIDENCIAS DE REGISTROS DE PRECIPITACIONES Y OCURRENCIA DE HELADAS BAJO EL IMPACTO DEL ENSO

Como cierre de este exhaustivo análisis, el equipo técnico considera indispensable descender de los promedios nacionales a las evidencias físicas medibles.

F.     Síntesis Analítica del Comportamiento Pluviométrico por Etapa Fenológica (Ciclo 2015–2016)

En el siguiente análisis, correspondiente a un evento El Niño–Oscilación del Sur fase cálida (El Niño) durante el periodo 2015–2016, se presenta la distribución espacial y los acumulados mensuales de precipitación registrados entre septiembre y marzo, intervalo que coincide con gran parte del ciclo fenológico del cultivo de soja a nivel nacional.

Figura 2. Distribución espacial y registros de acumulados pluviométricos mensuales (en milímetros) en el territorio paraguayo durante el periodo comprendido entre septiembre y marzo, correspondiente al ciclo evolutivo del evento El Niño–Oscilación del Sur en su fase cálida (El Niño extraordinario 2015–2016).

Fuente de información: Elaboración propia del equipo técnico multidisciplinario basada en datos de precipitación satelital CHIRPS (Estimaciones de precipitaciones a partir de pluviómetros y observaciones satelitales).

La distribución espacio-temporal de las precipitaciones durante este evento "El Niño Fuerte" demostró un acoplamiento directo con las fases críticas del desarrollo de la soja en Paraguay:

Fase de Establecimiento e Inicio (septiembre): Comportamiento de lluvias predominantemente moderado. Los acumulados más importantes se concentraron en el norte de la Región Oriental, dando inicio a la recarga inicial de los perfiles de suelo.

Fase de Desarrollo Vegetativo (octubre – noviembre): Se evidenció un incremento progresivo y una distribución espacial más homogénea de las precipitaciones sobre las principales áreas productivas del país, consolidando una excelente disponibilidad hídrica para el crecimiento del cultivo.

Fase Crítica de Definición de Rendimiento (diciembre): Registró el pico máximo de la campaña, con acumulados pluviométricos superiores a 300 mm en amplios sectores de la Región Oriental. Coincidió de manera favorable con las etapas de floración e inicio del llenado de granos; no obstante, este exceso de humedad saturó temporalmente los suelos e incrementó exponencialmente la presión fitosanitaria por enfermedades fúngicas (hongos).

Fase de Llenado de Granos y Cierre de Ciclo (enero – febrero): Persistieron condiciones óptimas de disponibilidad de agua en el suelo, sosteniendo el desarrollo fisiológico de las parcelas de zafra normal y asegurando el potencial de rendimiento de los cultivos de ciclo tardío gracias a lluvias regulares.

Fase de Cosecha (marzo): Se observó una disminución gradual y necesaria en los acumulados y la distribución de las lluvias, generando la ventana de tiempo seco requerida para las labores de maduración final y el avance eficiente de las cosechadoras.

Comprensión Agroclimática del Periodo:

Este análisis fáctico demuestra la importancia crítica del monitoreo continuo. Ningún evento "El Niño" repite exactamente el mismo patrón. Su intensidad, duración y distribución temporal son variables; por ende, el éxito de la zafra no depende de la presencia del fenómeno, sino de la capacidad del productor para anticipar estos pulsos hídricos y ajustar el manejo sanitario y de siembra campaña tras campaña.

G.   Evidencia de Variabilidad Térmica: Registros Históricos de Heladas

Los datos históricos locales de heladas revelan una regla crítica: las transiciones climáticas inestables pueden generar ingresos de masas de aire polar muy agresivas sobre el "pasillo climático" paraguayo. Cuando estas masas frías se encuentran con el aire húmedo propio de la transición a "El Niño", el riesgo de heladas "húmedas" o "negras" se dispara, pudiendo devastar cultivos de entre zafra como el maíz o el trigo en etapas de floración si no se ajustaron correctamente las fechas de siembra.

Figura 3. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de junio en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.

Fuente de información. Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG) del Portal Agroclimático.


Figura 4. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de julio en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.

Fuente de información. Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG) del Portal Agroclimático.


 

Figura 5. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de agosto en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.

Fuente de información. Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG) del Portal Agroclimático.

Reflexión del Equipo Técnico:

La climatología moderna ha dejado de ser una ciencia meramente descriptiva para convertirse en la primera línea de defensa del agronegocio. El verdadero valor de los modelos predictivos globales no radica en el análisis aislado de una cifra o una probabilidad estacional, sino en nuestra capacidad técnica para anticipar el comportamiento del ENSO y traducir esa información en mecanismos de reducción de riesgos en el campo. El productor paraguayo eficiente ya no puede depender de la improvisación ni de reacciones tardías ante la adversidad. Contar con esta ventana de tiempo estratégica nos otorga una ventaja para planificar proactivamente los procesos productivos de la finca, ejecutando acciones que van desde el ajuste dinámico del calendario de siembra hasta la reconfiguración de los planes sanitarios y nutricionales, transformando la incertidumbre climática en una variable gestionable que defienda la rentabilidad y la sustentabilidad de cada hectárea.

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).