Este ARTÍCULO DEL BLOG se comparte y
debate bajo una reflexión técnica y científicamente fundamentada sobre cómo los
cambios de temperatura en el lejano Océano Pacífico terminan gobernando el
éxito o el fracaso de las cosechas en el territorio paraguayo.
Como equipo técnico multidisciplinario, hemos tomado la decisión de profundizar en la metodología aplicada y los hallazgos de esta investigación, la cual representa un pilar fundamental para la agricultura de precisión en Paraguay. El equipo está conformado por el:
- Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo
S. Molinas M.; Como
Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura
y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad
San Carlos (USC);
- Ing. Agr. (M.Sc.) Diego Rodríguez
(Creación, desde el diseño y su ajuste final del portal AGROCLIMATICO), en la
creación de un portal AGROCLIMATICO; y,
- Ing. Agr. (M.Sc.) Aldo Noguera
aporte técnico/científico y funcionamiento adecuado del portal AGROCLIMÁTICO
(Especialista en Gestión de Riesgos y Sistemas de información Geográfica) -
WhatsApp: +595 981 750825.
SECCION
1. COMPRENSIÓN CIENTÍFICA DEL ENSO: CÓMO SE CONFIGURA SU ORIGEN GLOBAL Y SE
TRADUCE EN RIESGO AGROPECUARIO LOCAL
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos los
técnicos cuando recorremos el campo y conversamos con los productores es: ¿Por
qué un calentamiento o un enfriamiento del agua en las costas de Perú o en el
Pacífico Central tendría el poder de alterar una producción en San Pedro, Alto
Paraná o el Chaco? La respuesta científica se resume en un concepto clave que
todo actor del sector agropecuario debe conocer: el Acoplamiento
Océano-Atmósfera, que actúa como un verdadero Efecto Dominó Climático mediante el
cual los cambios oceánicos globales se traducen en la Variabilidad Climática
local que afecta directamente a nuestros cultivos.
A. El
Efecto Dominó en la Atmósfera
Para explicarlo de forma sencilla, imagine que la
atmósfera de la Tierra es un gigantesco mantel elástico. Si usted coloca un
objeto pesado y caliente en un extremo del mantel (el Océano Pacífico
calentándose durante El Niño), todo el resto del mantel se deforma y se altera.
El océano y la atmósfera no funcionan por separado;
están firmemente conectados. Cuando el Pacífico ecuatorial registra anomalías
térmicas en la Región 3.4, altera la denominada Celda de Walker (la circulación
del aire a nivel global). Esto modifica el mapa de presiones atmosféricas y
redefine la dirección y la fuerza de los vientos planetarios.
B. Paraguay
y el Desafío del "Pasillo Climático"
Como ya lo hemos analizado en la Parte N°1 de esta serie de artículos, las características
geográficas de nuestro país lo vuelven sumamente vulnerable a estas
alteraciones globales. Al estar ubicados en el centro de Sudamérica y carecer
de cordilleras o barreras montañosas orientadas de norte a sur, Paraguay actúa
como un auténtico "pasillo climático".
A través de este pasillo, chocan de manera constante y
libre las masas de aire polar (provenientes del sur) y las masas de aire
tropical y húmedo (provenientes del norte y la Amazonía). La teleconexión del
ENSO altera este pasillo de la siguiente manera:
Bajo
el escenario de "El Niño": El exceso de calor en el océano inyecta una cantidad
masiva de energía y humedad en la atmósfera. Esto intensifica las corrientes en
chorro de bajos niveles que transportan el aire húmedo amazónico directo hacia
Paraguay. El resultado es un aumento en la frecuencia e intensidad de las
tormentas y frentes nubosos, generando precipitaciones superiores a las
normales en la Región Oriental.
Bajo
el escenario de "La Niña": El enfriamiento del Pacífico bloquea el transporte
regular de esa humedad hacia el Cono Sur. Las masas de aire seco predominan,
los frentes lluviosos no logran consolidarse y el pasillo climático paraguayo
queda expuesto a bloqueos atmosféricos que derivan en sequías prolongadas y
déficits hídricos críticos en periodos clave del desarrollo agrícola.
SECCION
2. EVIDENCIA HISTÓRICA LOCAL: ANÁLISIS DE RENDIMIENTOS AGRÍCOLAS EN PARAGUAY
BAJO LOS EFECTOS DEL ENSO (2000-2022).
Habiendo comprendido cómo funciona el mecanismo de
origen global del ENSO en el Pacífico y cómo se traslada a nuestro territorio a
través del Acoplamiento Océano-Atmósfera —el cual actúa como un verdadero
Efecto Dominó Climático traduciéndose en la Variabilidad Climática local, es
imperativo contrastar esta dinámica científica con los registros históricos del
campo paraguayo.
En nuestro país, estas alteraciones climáticas no representan hipótesis abstractas; son factores medibles que impactan directamente en el rendimiento de los cultivos, en la campaña agrícola y finalmente en la economía nacional. A continuación, se expone la matriz de datos oficiales que vincula de manera directa los años de zafra con el comportamiento e intensidad de los eventos "El Niño", "La Niña" o sus "Fases Neutras", demostrando la estrecha concordancia entre el clima global y la productividad de Soja, Trigo y Maíz en Paraguay.
|
ZAFRA |
SOJA (kg/ha) |
TRIGO (kg/ha) |
MAÍZ (kg/ha) |
Evento ENSO |
Intensidad / Característica |
|
2000-2001 |
2.593 |
1.381 |
2.331 |
La Niña |
Fuerte a moderada |
|
2001-2002 |
2.454 |
1.464 |
2.344 |
Fase Neutra |
- |
|
2002-2003 |
2.915 |
1.726 |
2.385 |
El Niño |
Moderado |
|
2003-2004 |
2.020 |
2.200 |
2.545 |
Fase Neutra |
- |
|
2004-2005 |
2.011 |
2.192 |
2.075 |
El Niño |
Débil |
|
2005-2006 |
1.635 |
1.699 |
2.683 |
La Niña |
Moderada |
|
2006-2007 |
2.297 |
2.500 |
4.651 |
El Niño |
Moderado |
|
2007-2008 |
2.256 |
2.099 |
3.999 |
La Niña |
Fuerte |
|
2008-2009 |
1.445 |
2.100 |
2.400 |
La Niña |
Moderada |
|
2009-2010 |
2.411 |
2.500 |
3.379 |
El Niño |
Moderado a Fuerte |
|
2010-2011 |
2.483 |
2.676 |
4.746 |
La Niña |
Fuerte |
|
2011-2012 |
1.367 |
2.380 |
4.244 |
La Niña |
Débil |
|
2012-2013 |
2.598 |
3.002 |
3.950 |
Fase Neutra |
- |
|
2013-2014 |
2.516 |
1.272 |
4.000 |
Fase Neutra |
- |
|
2014-2015 |
2.498 |
2.396 |
4.954 |
El Niño |
Débil |
|
2015-2016 |
2.823 |
2.432 |
4.768 |
El Niño |
Muy Fuerte |
|
2016-2017 |
3.050 |
2.600 |
4.500 |
La Niña |
Débil |
|
2017-2018 |
2.922 |
1.633 |
5.500 |
La Niña |
Débil |
|
2018-2019 |
2.401 |
2.600 |
4.967 |
El Niño |
Débil |
|
2019-2020 |
2.929 |
2.558 |
5.672 |
Fase Neutra |
- |
|
2020-2021 |
2.800 |
2.530 |
5.294 |
La Niña |
Moderada |
|
2021-2022 |
1.327 |
2.450 |
4.148 |
La Niña |
Moderada |
Fuente de información:
Elaboración propia del equipo técnico multidisciplinario basada en la
sistematización de datos estadísticos históricos de producción y rendimientos
por zafra de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de
Cereales y Oleaginosas (CAPECO), en concordancia y cruzamiento con los
registros climatológicos del Índice Oceánico de El Niño (ONI) provistos por la
Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados
Unidos para la determinación oficial de las fases e intensidades del fenómeno
ENOS.
SECCION
3. DIAGNÓSTICO AGROCLIMÁTICO ACTUAL: ANÁLISIS DE MODELOS PREDICTIVOS Y
ANOMALÍAS OCEÁNICAS PARA EL SEGUNDO SEMESTRE DE 2026.
Para responder a esto con la máxima solvencia
científica, como equipo técnico nos planteamos la pregunta fundamental para el
presente ciclo productivo: ¿Cómo se está configurando la atmósfera para los
próximos meses de este año 2026? Entonces hemos procesado y cruzado los últimos
datos del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño
(CIIFEN) y los modelos estadísticos/dinámicos del IRI (Instituto Internacional
de Investigación para Clima y Sociedad) de la Universidad de Columbia.
C. Evidencia
Física Actual: El "Termómetro" del Pacífico
Los sensores satelitales y las boyas oceanográficas
fijadas en el Pacífico Ecuatorial confirman que el fenómeno no es una mera
suposición estadística, sino una realidad física en pleno desarrollo. El mapa
de anomalías de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) muestra una
consolidación de aguas inusualmente cálidas (identificadas en tonalidades
amarillas y naranjas intensas) abarcando la región clave Niño 3.4. Esta masa de
agua caliente es la que ya ha comenzado a alterar las presiones atmosféricas
globales.
D. Análisis
Probabilístico para el Trimestre Mayo – Julio de 2026
De acuerdo con las proyecciones oficiales de los
organismos internacionales mencionados, el escenario de transición climática se
define bajo los siguientes parámetros de probabilidad:
61% de Probabilidad de Condiciones Cálidas: El sistema
climático muestra una clara y dominante tendencia de salida de la fase neutra
hacia la activación oficial de un evento "El Niño". Para el trimestre
mayo-julio, las probabilidades favorecen netamente al calentamiento.
20% de Margen para Eventos Extremos, Moderados o
Débiles: Si bien los modelos dinámicos y estadísticos mantienen un 20% de
probabilidad asignado a que el fenómeno adquiera una intensidad considerable en
el siguiente semestre, la atmósfera ya está reaccionando a la inyección de
calor oceánico.
Figura 1: Gráfico de barras de
modelos predictivos que establece un 61% de probabilidad de evolución hacia
condiciones cálidas ("El Niño") frente a un 20% de probabilidad de
eventos menores durante el segundo semestre del año 2026.
Fuente de información:
Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) y
el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI)
de la Universidad de Columbia, en concordancia con el Índice Oceánico de El
Niño (ONI) de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica
(NOAA) de los Estados Unidos.
E. Alerta
de Transición e Implicancias Directas en el Campo Paraguayo
La lectura técnico-agronómica de estos gráficos nos
obliga a emitir una alerta temprana de manejo para los productores y asesores
en territorio paraguayo. Este volumen de calentamiento del 61% se traducirá en
nuestro "pasillo climático" a través de los siguientes impactos de
corto y mediano plazo:
Inestabilidad en la Transición Invernal (Campaña de
Invierno): Un Pacífico en calentamiento inyecta mayor cantidad de vapor a la
atmósfera. Al interactuar con las masas de aire frío polar que ingresan
habitualmente por el sur del país, se incrementará el riesgo de eventos de
tormentas fuera de temporada o frentes húmedos persistentes durante los meses
de invierno.
Riesgo de Heladas Agronómicas "Húmedas": Al
contrario de lo que se piensa popularmente, las fases de transición hacia El
Niño pueden generar ventanas de alta humedad que, combinadas con descensos
bruscos de temperatura, provocan heladas perjudiciales para los cultivos de
entrezafra (como el maíz zafriña y el trigo) que se encuentran en etapas
críticas de definición de rendimiento.
SECCION
4. VALIDACIÓN EMPÍRICA EN TERRITORIO: EVIDENCIAS DE REGISTROS DE PRECIPITACIONES
Y OCURRENCIA DE HELADAS BAJO EL IMPACTO DEL ENSO
Como cierre de este exhaustivo análisis, el equipo
técnico considera indispensable descender de los promedios nacionales a las
evidencias físicas medibles.
F. Síntesis
Analítica del Comportamiento Pluviométrico por Etapa Fenológica (Ciclo
2015–2016)
En el siguiente análisis, correspondiente a un evento
El Niño–Oscilación del Sur fase cálida (El Niño) durante el periodo 2015–2016,
se presenta la distribución espacial y los acumulados mensuales de precipitación
registrados entre septiembre y marzo, intervalo que coincide con gran parte del
ciclo fenológico del cultivo de soja a nivel nacional.
Figura 2. Distribución espacial y registros de acumulados pluviométricos mensuales (en milímetros) en el territorio paraguayo durante el periodo comprendido entre septiembre y marzo, correspondiente al ciclo evolutivo del evento El Niño–Oscilación del Sur en su fase cálida (El Niño extraordinario 2015–2016).
Fuente de información:
Elaboración propia del equipo técnico multidisciplinario basada en datos de
precipitación satelital CHIRPS (Estimaciones de precipitaciones a partir de
pluviómetros y observaciones satelitales).
La distribución espacio-temporal de las
precipitaciones durante este evento "El Niño Fuerte" demostró un
acoplamiento directo con las fases críticas del desarrollo de la soja en
Paraguay:
Fase de Establecimiento e Inicio (septiembre):
Comportamiento de lluvias predominantemente moderado. Los acumulados más
importantes se concentraron en el norte de la Región Oriental, dando inicio a
la recarga inicial de los perfiles de suelo.
Fase de Desarrollo Vegetativo (octubre – noviembre):
Se evidenció un incremento progresivo y una distribución espacial más homogénea
de las precipitaciones sobre las principales áreas productivas del país,
consolidando una excelente disponibilidad hídrica para el crecimiento del
cultivo.
Fase Crítica de Definición de Rendimiento (diciembre):
Registró el pico máximo de la campaña, con acumulados pluviométricos superiores
a 300 mm en amplios sectores de la Región Oriental. Coincidió de manera
favorable con las etapas de floración e inicio del llenado de granos; no
obstante, este exceso de humedad saturó temporalmente los suelos e incrementó
exponencialmente la presión fitosanitaria por enfermedades fúngicas (hongos).
Fase de Llenado de Granos y Cierre de Ciclo (enero – febrero):
Persistieron condiciones óptimas de disponibilidad de agua en el suelo,
sosteniendo el desarrollo fisiológico de las parcelas de zafra normal y
asegurando el potencial de rendimiento de los cultivos de ciclo tardío gracias
a lluvias regulares.
Fase de Cosecha (marzo): Se observó una disminución
gradual y necesaria en los acumulados y la distribución de las lluvias,
generando la ventana de tiempo seco requerida para las labores de maduración
final y el avance eficiente de las cosechadoras.
Comprensión Agroclimática del Periodo:
Este análisis fáctico demuestra la importancia crítica
del monitoreo continuo. Ningún evento "El Niño" repite exactamente el
mismo patrón. Su intensidad, duración y distribución temporal son variables;
por ende, el éxito de la zafra no depende de la presencia del fenómeno, sino de
la capacidad del productor para anticipar estos pulsos hídricos y ajustar el
manejo sanitario y de siembra campaña tras campaña.
G. Evidencia
de Variabilidad Térmica: Registros Históricos de Heladas
Los datos históricos locales de heladas revelan una
regla crítica: las transiciones climáticas inestables pueden generar ingresos de
masas de aire polar muy agresivas sobre el "pasillo climático"
paraguayo. Cuando estas masas frías se encuentran con el aire húmedo propio de
la transición a "El Niño", el riesgo de heladas "húmedas" o
"negras" se dispara, pudiendo devastar cultivos de entre zafra como el
maíz o el trigo en etapas de floración si no se ajustaron correctamente las
fechas de siembra.
Figura 3. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de junio en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.
Fuente de información.
Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos
dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina
Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos,
validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG)
del Portal Agroclimático.
Figura 4. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de julio en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.
Fuente de información.
Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos
dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina
Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos,
validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG)
del Portal Agroclimático.
Figura 5. Mapas de zonificación y frecuencia acumulada de heladas agrometeorológicas en Paraguay para el mes de agosto en el periodo 2010–2020, identificando las áreas de mayor recurrencia y la concentración estacional de registros térmicos iguales o inferiores a 3 °C durante el centro del invierno local.
Fuente de información.
Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), combinados con los modelos
dinámicos de predicción global GFS (Global Forecast System) de la Oficina
Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos,
validados y especializados mediante el Sistema de Información Geográfica (SIG)
del Portal Agroclimático.
Reflexión
del Equipo Técnico:
La climatología moderna ha dejado de ser una ciencia
meramente descriptiva para convertirse en la primera línea de defensa del
agronegocio. El verdadero valor de los modelos predictivos globales no radica
en el análisis aislado de una cifra o una probabilidad estacional, sino en
nuestra capacidad técnica para anticipar el comportamiento del ENSO y traducir
esa información en mecanismos de reducción de riesgos en el campo. El productor
paraguayo eficiente ya no puede depender de la improvisación ni de reacciones
tardías ante la adversidad. Contar con esta ventana de tiempo estratégica nos
otorga una ventaja para planificar proactivamente los procesos productivos de
la finca, ejecutando acciones que van desde el ajuste dinámico del calendario
de siembra hasta la reconfiguración de los planes sanitarios y nutricionales,
transformando la incertidumbre climática en una variable gestionable que
defienda la rentabilidad y la sustentabilidad de cada hectárea.
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