11 may 2026

LOS IMPACTO POTENCIALES DE LOS PRONOSTICOS SOBRE EL MANEJO DE LA INFORMACIÓN AGROCLIMÁTICA EN EL SECTOR PRODUCTIVO AGROPECUARIO DEL PARAGUAY – PARTE N°1 – Marzo del 2026

Este ARTÍCULO DEL BLOG que se comparte y debate con una reflexión técnica y científicamente sobre los impactos potenciales, utilizando e interpretando el manejo de la información agroclimática que actualmente se genera, interpreta y pública de manera concreta y cada vez utilizando la generación e interpretación con instrumentos sofisticados para el manejo de información agroclimática.


Los técnicos del más alto nivel que han tomado la decisión de debatir y reflexionar sobre los impactos potenciales, utilizando e interpretando el manejo de la información agroclimática, en un equipo técnico multidisciplinario conformado por el:

-        Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC);

-         Ing. Agr. Diego Rodriguez (Creación, desde el diseño y su ajuste final del portal AGROCLIMATICO), en la creación de un portal AGROCLIMATICO; y,

-        Ing. Agr. Aldo Noguera aporte técnico y funcionamiento adecuado del portal AGROCLIMÁTICO (Especialista en Gestión de Riesgos y Sistemas de información Geográfica) - WhatsApp: +595 981 750825.

Ambos profesionales Noguera y Rodríguez con el portal AGROCLIMATICO han logrado visualizar los diversos datos agroclimáticos, tales como el comportamiento de variables atmosféricas a nivel nacional, pronósticos presentados mediante gráficos y el monitoreo del estado de salud del cultivo de la soja. Para este último producto es un modelo de documento descriptivo o demo, el cual esperamos poder presentarle cuando tengamos la oportunidad de reunirnos.

1.     EL MANEJO DE LA INFORMACIÓN AGROCLIMÁTICA:

Planificar estratégicamente el manejo del campo para minimizar riesgos y potenciar el rendimiento productivo en Paraguay:

a). En el campo paraguayo, sabemos que el factor clima es el socio que marca el ritmo del esfuerzo de los productores; y,

b). Sin embargo, muchas veces se vuelve impredecible o sumamente dinámico: lo que hoy parece una campaña prometedora puede cambiar drásticamente por una helada tardía o una sequía.


¿Y si dejáramos de depender únicamente de la incertidumbre climática para empezar a tomar decisiones basadas en datos que anticipan y explican lo que ocurre en el campo?


 a). Bienvenidos a este nuevo espacio. Como especialistas en agrometeorología, nuestro propósito es acompañarlos a través de la generación de cápsulas informativas, donde el contexto agroclimático deje de ser una estadística lejana y se transforme en una herramienta concreta para la planificación.

b). En esta primera entrega, exploraremos cómo el uso inteligente de los datos permite anticipar riesgos, respaldar decisiones con base científica y buscar  potenciar el rendimiento productivo en los sistemas agrícolas del Paraguay..

El clima en Paraguay: entre la oportunidad productiva y el riesgo.

a). Producir commodities en Paraguay se ha convertido en un desafío permanente frente a la incertidumbre de la variabilidad climática. Nuestro país se ubica en una región altamente dinámica desde el punto de vista agroclimático, donde es posible enfrentar sequías, olas de calor e incluso eventos de heladas dentro de un mismo año.

b). Esta inestabilidad no solo impacta en la toma de decisiones del productor, sino que también repercute directamente en el núcleo de la economía nacional, dada la alta dependencia del sector agropecuario en la generación de ingresos y exportaciones.

El costo de no anticiparse: Datos que duelen

Las estadísticas de las últimas décadas muestran que los fenómenos extremos han sido responsables de pérdidas multimillonarias en el sector productivo:

a). La Sequía Histórica (2020-2023): Esta "triple sequía" fue quizás el golpe más duro de los últimos 25 años para el sector. La producción de soja cayó más del 50%, lo que representó una pérdida de ingresos por exportaciones superior a los USD 3.000 millones, afectando también a los rubros de maíz, trigo y a la ganadería.



b). La Campaña 2024/2025: Recientemente, la falta de lluvias en momentos críticos del ciclo del cultivo generó una caída del 15% en la producción de soja, traduciéndose en una pérdida estimada de USD 400 a 600 millones en divisas.



c). Variabilidad Regional: Departamentos como San Pedro y Concepción han registrado rendimientos por debajo de los 2.000 kg/ha, mientras que, en el sur, en zonas como Itapúa y Alto Paraná, el comportamiento productivo fue considerablemente diferente. Esta marcada variabilidad espacial evidencia que un pronóstico general ya no es suficiente, y que resulta imprescindible avanzar hacia análisis más localizados y específicos para una adecuada toma de decisiones.





d). El golpe de las heladas: En la zafra de trigo 2021, las heladas provocaron pérdidas de hasta el 50% de la producción nacional. Sin embargo, su impacto va mucho más allá de los cultivos extensivos: en la agricultura familiar, los eventos de frío extremo afectan severamente a hortalizas de ciclo corto como tomate, locote y lechuga, altamente sensibles a temperaturas inferiores a 5 °C. En varias zonas de la Región Oriental, productores han reportado pérdidas totales en parcelas hortícolas tras una sola helada intensa.

e). El impacto es claramente transversal: desde la mortandad de más de 5.000 cabezas de ganado en 2013, hasta daños recientes en cultivos de chía en el Chaco en 2024. Además, en sistemas de pequeña producción, donde el acceso a tecnologías de mitigación como coberturas o riego anti-helada es limitado, la vulnerabilidad se intensifica considerablemente, profundizando el riesgo productivo y económico.

f). En el siguiente gráfico se presentan los registros de temperatura mínima, considerando los umbrales de heladas agro-meteorológicas, observados en la red de estaciones automáticas de la Dirección de Meteorología e Hidrología.



g). No es solo "el tiempo", es la agro-meteorología que traduce los datos de la atmósfera en procesos biológicos del cultivo, permitiendo comprender cómo el clima incide directamente en su desarrollo y productividad. Estos son los pilares que marcan la diferencia:



a).- Balance Hídrico: No se trata únicamente de cuánta lluvia se registró ayer, sino de cuánta agua permanece realmente disponible en el suelo para las raíces hoy. Puede entenderse como una cuenta bancaria: si el cultivo “retira” (evapotranspiración) más de lo que “ingresa” (precipitación), el sistema entra en déficit hídrico, condicionando el crecimiento y el rendimiento.

b). Helada Agro-meteorológica vs. Aire: El termómetro puede indicar 4 °C a 1,5 metros de altura, pero en la superficie del suelo la temperatura puede descender a 0 °C o incluso valores inferiores. Esta diferencia es clave en agro-meteorología, ya que muchos cultivos experimentan el daño por helada a nivel de suelo, donde realmente ocurren los impactos fisiológicos más críticos.

c). Ventana de aplicación: Identificar el momento óptimo para realizar una pulverización es clave para la eficiencia del tratamiento. Aplicar fuera de las condiciones adecuadas puede provocar deriva por viento o pérdidas por evaporación asociadas a baja humedad relativa. Ajustar la aplicación a la ventana correcta no solo mejora la eficacia del producto, sino que también protege la inversión del productor y reduce el impacto ambiental.

d). Calidad de la lluvia: No solo importa la cantidad de precipitación, sino también su distribución en el tiempo. Una lluvia moderada y bien distribuida es mucho más eficiente para el sistema productivo que un evento torrencial de 100 mm en pocas horas, donde gran parte del agua se pierde por escorrentía y no llega a infiltrarse en el suelo.

Además, cada cultivo presenta requerimientos hídricos específicos que varían según su etapa fenológica, por lo que la sincronización entre la oferta de agua y la demanda del cultivo es determinante para el rendimiento.

e).
 
Sincronización: El éxito depende de que los momentos de mayor demanda de la planta coincidan con la oferta de agua del clima, planificando la siembra para evitar picos de calor o sequías históricas.

 f). Decisiones que cuidan tu rentabilidad: La agrometeorología te ayuda a decidir:

Planificación Estratégica: Ante un evento "La Niña", recomendamos el uso de materiales (semillas) con mayor tolerancia al estrés hídrico.

Siembra Inteligente: Definir la ventana óptima según el agua disponible en el perfil del suelo.

Protección y Nutrición: Aplicar fitosanitarios y fertilizantes solo cuando las condiciones climáticas garantizan que el producto llegará al objetivo y será absorbido.

Paraguay, el desafío del "pasillo climático"

Al estar en el centro de Sudamérica, sin montañas que frenen los vientos, Paraguay es un pasillo donde chocan masas de aire polar y tropical. Por eso, un pronóstico general no sirve; necesitamos datos locales y entender los microclimas generados por nuestra topografía y cobertura boscosa.

CONCLUSIÓN: El dato es el nuevo insumo agrícola

El manejo de la información climática es hoy tan importante como la semilla o el fertilizante. La diferencia entre una campaña exitosa y una pérdida catastrófica no está en lo que el cielo decide hacer, sino en qué tan temprano recibimos la información y qué decisiones tomamos con ella.

Los invito a seguir este espacio, donde traducimos la ciencia agroclimática en herramientas prácticas para la toma de decisiones en el campo.

¡Sigamos produciendo con mayor previsibilidad y gestión del riesgo!

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).