Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor
Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y
Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad
San Carlos (USC), deseamos compartir con ustedes nuestra opinión acerca de cómo
la UE fue utilizando la narrativa ambiental como justificativa permanente de critica
a los países del MERCOSUR y hoy en día ese discurso ha demostrado ser inexistente.
I.- INTRODUCCIÓN
1.- Durante años, el debate en torno al acuerdo
entre el MERCOSUR y la Unión Europea estuvo atravesado por una narrativa
aparentemente incuestionable donde la UE cuestionaba la necesidad de proteger
el ambiente y garantizar estándares de sostenibilidad supuestamente más
exigentes en Europa. Bajo ese marco discursivo, la expansión productiva de
algunos países del MERCOSUR fue presentada como una amenaza ambiental, y que
supuestamente el acuerdo comercial suponía un riesgo para el clima, la
biodiversidad y los compromisos verdes de la UE.
2.- Sin embargo, los acontecimientos recientes
obligan a comprender cual fue la verdadera preocupación de siempre de los
países de la UE. Las salvaguardas introducidas hace unas semanas por la Unión
Europea dejan en evidencia lo que estamos manifestando desde hace años. “EL
VERDADERO PROBLEMA NUNCA FUE AMBIENTAL, SINO COMERCIAL” y la preocupación
europea por el ambiente fue y sigue siendo la excusa para querer desacreditar
los productos de esta región.
II.- LA SOSTENIBILIDAD COMO ARGUMENTO
CONVENIENTE
1.- El uso del argumento ambiental y la
sostenibilidad resultó funcional durante más de una década. Permitió a sectores
políticos y productivos europeos oponerse al acuerdo sin recurrir abiertamente
al proteccionismo, una práctica difícil de justificar en un bloque que
históricamente se presenta como defensor del libre comercio basado en reglas.
2.- La sostenibilidad ofrecía un marco
narrativo ideal:
-
Moralmente
aceptado por la comunidad mundial.
-
Alineado
con el Pacto Verde Europeo.
-
Socialmente
aceptable ante otros paises.
3.- Pero esa narrativa siempre tuvo una
debilidad estructural; nunca demostraron algo concreto que evidenciara que las
exportaciones del MERCOSUR, bajo el acuerdo que estaba siendo negociado,
generarían un daño ambiental adicional real.
4.- De hecho, el discurso contra países de America
del Sur sigue vigente, pero a diferencia de los países de la UE somos países
que conservamos agrandes porcentajes de bosques nativos, países que en términos
de emisiones de gases de efecto invernadero son muy inferior a los países
europeos, las normas ambientales son mucho más exigentes en esta región que la
de Europa.
III.- EL GIRO A LA VERDAD: CUANDO LA NARRATIVA AMBIENTAL
CAE
1.- La introducción de las nuevas
salvaguardas agrícolas marca un punto de sinceramiento por parte de la UE. A
diferencia de las objeciones previas, estas medidas ya no se justifican en
términos ambientales ni de sostenibilidad. No se activan por deforestación,
emisiones, pérdida de biodiversidad ni incumplimiento normativo ambiental.
2.- Se activan por:
-
Aumento de
importaciones
-
Impacto en
precios
-
Daño
económico a productores europeos
3.- Es decir, criterios clásicos de una
salvaguarda comercial, plenamente reconocidos en el derecho del comercio
internacional.
4.- Este cambio no es menor. Representa un
sinceramiento político: cuando la presión geopolítica y comercial se volvió más
fuerte que la utilidad del discurso ambiental, la UE optó por mecanismos
explícitos de protección económica.
IV.- UNA DECISIÓN UNILATERAL Y REVELADORA
1.- Otro elemento clave es la forma en que
estas salvaguardas fueron adoptadas. No forman parte del texto negociado con el
MERCOSUR. No implican una renegociación del acuerdo ni la incorporación de
nuevas cláusulas ambientales bilaterales.
2.- Son regulaciones internas, unilaterales,
diseñadas para contener conflictos políticos dentro de la propia Unión Europea.
Si el problema hubiese sido genuinamente
ambiental, la solución habría sido otra; “Reglas ambientales conjuntas”, “Mecanismos
de verificación compartidos”, o “Compromisos bilaterales adicionales”. Pero nada
de eso ocurrió.
V.- EL TRASFONDO REAL: EL AGRO EUROPEO
1.- El verdadero núcleo del conflicto nunca
estuvo en la Amazonas, el Chaco, el cambio de uso de la tierra, ni la huella de
carbono. Estuvo y sigue siendo la vulnerabilidad política del sector agrícola
europeo, altamente subsidiado, fragmentado y con fuerte capacidad de presión
sobre los gobiernos nacionales.
2.- El acuerdo con el MERCOSUR expone una
contradicción estructural de la UE:
-
Defender
el libre comercio hacia afuera
-
Mientras
protege sectores sensibles hacia adentro
3.- Durante años, esa contradicción se
ocultó detrás de la bandera ambiental. Hoy, las salvaguardas comerciales la
hacen explícita.
VI.- IMPLICANCIAS PARA EL MERCOSUR
1.- Para los países del MERCOSUR, y
particularmente para Paraguay, este proceso deja varias lecciones:
- La sostenibilidad puede ser instrumentalizada
políticamente
- Las reglas pueden reinterpretarse de manera
unilateral
- La previsibilidad comercial sigue siendo frágil
2.- Este antecedente no se limita al acuerdo
UE-MERCOSUR. Se conecta directamente con otras iniciativas europeas como el Reglamento
1115 y futuras condicionalidades “verdes”, donde el límite entre regulación
ambiental legítima y proteccionismo encubierto sigue siendo difuso.
3.- Ante todo esto Paraguay debe adoptar una
visión estratégica realista;
a.) Diversificación de mercados
Paraguay no puede depender únicamente de
mercados con alta volatilidad regulatoria y con países que cambian las reglas
del juego una vez iniciado el juego. Juego de Tramposos. Países de Asia, Medio
Oriente, África y otros destinos están creciendo sin imponer requisitos
unilaterales de trazabilidad parcelaria.
b.) Prepararse para cumplir, pero sin
sobredimensionar costos
El Reglamento 1115 podría entrar plenamente en
vigor o continuar modificándose. La preparación interna debe avanzar “hasta
donde la norma sea razonable”, sin invertir recursos desproporcionados y resguardando
que la producción no cambie de rumbo por satisfacer un mercado que nos compra
en mínimas proporciones.
c.) Fortalecer la institucionalidad para reducir
riesgos
Una mayor coordinación entre instituciones de
gobierno MADES, MAG, INFONA, SENACSA y gremios productivos es mas que necesario
para que los actores gubernamentales defiendan realmente a nuestro país ante
discursos falsos y mentirosos que emiten contra nosotros.
V.- CONCLUSIÓN
1.- Las salvaguardas recientes confirman lo que
muchos sospechaban pero pocos decían abiertamente: el problema nunca fue la
sostenibilidad del MERCOSUR, sino la protección del agro europeo.
2.- La diferencia es que ahora ya no se intenta
disimularlo. Y ese cambio, aunque incómodo, al menos permite discutir el tema
con mayor honestidad.
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