14 may 2026

DATOS AGROCLIMÁTICOS Y ESTIMACIÓN DE GEOLOCALIZACIÓN Y SUPERFICIE SEMBRADA MEDIANTE TÉCNICAS AVANZADAS DE TELEDETECCIÓN – PARTE N°2 – Mayo del 2026

Este ARTÍCULO DEL BLOG se comparte y debate con una reflexión técnica y científicamente fundamentada sobre la importancia estratégica del análisis geoespacial aplicado al sector agropecuario y forestal, mediante la integración de información agroclimática, imágenes satelitales y técnicas avanzadas de teledetección para la estimación de geolocalización, delimitación y superficie sembrada de cultivos agrícolas en sus diferentes crecimientos fenológicos en Paraguay.

Como equipo técnico hemos tomado la decisión de debatir técnica y científicamente sobre LA METODOLOGÍA APLICADA y fundamentada en la interpretación articulada a los impactos del potencial del análisis geoespacial aplicado al sector agropecuario y forestal, mediante la integración e interpretación de la información agroclimática, imágenes satelitales y técnicas avanzadas de teledetección, con un equipo técnico multidisciplinario conformado por el:

    


Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de AmbComo técnics iente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC);

-        Ing. Agr. (M.Sc.) Diego Rodríguez (Creación, desde el diseño y su ajuste final del portal AGROCLIMATICO), en la creación de un portal AGROCLIMATICO; y,

-        Ing. Agr. (M.Sc.) Aldo Noguera aporte técnico/cientifico y funcionamiento adecuado del portal AGROCLIMÁTICO (Especialista en Gestión de Riesgos y Sistemas de información Geográfica) - WhatsApp: +595 981 750825.

Ambos profesionales operativos el Ing. Agr. Noguera y el Ing. Agr. Rodríguez responsables de operar el PORTAL AGROCLIMATICO han logrado visualizar los diversos datos agroclimáticos, tales como el comportamiento de variables atmosféricas a nivel nacional, pronósticos presentados mediante gráficos y el monitoreo del estado de salud del cultivo de la soja. Para este último producto es un modelo de documento descriptivo o demo, el cual esperamos poder presentarle cuando tengamos la oportunidad de reunirnos.

MONITOREO DE LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS A ESCALA NACIONAL Y SUS VARIACIONES MÁS DESTACADAS OBSERVADAS EN LA CAMPAÑA 2024-25.

Ante una zafra desafiante para el productor agropecuario:

MERCADO Y CLIMA IMPREDECIBLE: En el contexto de la campaña agrícola de soja 2024–2025, caracterizada por una elevada incertidumbre asociada tanto a la volatilidad de los mercados internacionales como a la marcada variabilidad climática observada en distintas regiones productivas del Paraguay, se desarrolló para el equipo técnico de la Unión de Gremio de la Producción(UGP), un estudio técnico mediante la aplicación de tecnologías SIG y herramientas avanzadas de teledetección, orientado al monitoreo y análisis de las condiciones agroclimáticas a escala nacional.

El trabajo denominado “MONITOREO DE LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS A ESCALA NACIONAL Y SUS VARIACIONES MÁS DESTACADAS OBSERVADAS EN LA CAMPAÑA 2024–25” tuvo como principal objetivo evaluar el comportamiento espacial y temporal de variables meteorológicas y agroclimáticas relevantes para el desarrollo del cultivo de soja, permitiendo identificar anomalías agroclimáticas, zonas con estrés hídrico, sectores afectados por déficit de precipitación y áreas con elevada variabilidad en la distribución de lluvias durante las etapas críticas del ciclo fenológico del cultivo.


Figura 1. Mapa de distribución de lluvias zona centro-sur del país, en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: Estimaciones de lluvias a partir de pluviómetros y observaciones satelitales. Elaboración: Año 2025

 En la figura 1, se presentan los resultados obtenidos, donde indican que en la campaña agrícola 2024-25, las lluvias presentaron una marcada variabilidad espacial y temporal en la Región Oriental del Paraguay. Durante septiembre, las precipitaciones fueron moderadas e insuficientes en varias áreas agrícolas del centro, sur y sureste, afectando la germinación y el desarrollo inicial de los cultivos.

A partir de octubre y especialmente en noviembre, se observó una mejora en la distribución de las lluvias, favoreciendo el desarrollo vegetativo y las condiciones productivas. En diciembre se registraron los mayores acumulados pluviométricos, beneficiando etapas críticas como floración y llenado de granos, aunque aumentando el riesgo fitosanitario. Posteriormente, en enero ocurrió una importante disminución de las precipitaciones, generando déficit hídrico y afectando negativamente el rendimiento final esperado en gran parte de las parcelas agrícolas.


Figura 2. Mapa de distribución de lluvias zona norte y noreste del país, en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: Estimaciones de lluvias a partir de pluviómetros y observaciones satelitales. Elaboración: Año 2025.

Los resultados del análisis muestran que, en el sector norte y noreste del territorio nacional, durante septiembre se observó una persistencia de precipitaciones escasas (inferiores a 100 mm) en todas las zonas, lo que ocasionó una demora en la siembra de temporada habitual. En otros sectores, el déficit hídrico y las temperaturas elevadas dificultaron la germinación homogénea de los cultivos.

En octubre, las precipitaciones mejoraron levemente en San Pedro; sin embargo, en general, los niveles siguieron siendo insuficientes en relación con las necesidades hídricas de los cultivos y la elevada tasa de evapotranspiración, lo que generó estrés hídrico en las etapas iniciales de desarrollo.

Durante noviembre, la distribución de lluvias se volvió más favorable, con acumulados que superaron los 150 mm en diversas zonas, contribuyendo a la recarga de humedad en el perfil del suelo y al adecuado desarrollo vegetativo de los cultivos.

En diciembre, se registraron los valores más elevados de precipitaciones, con acumulaciones superiores a 200 mm en varios departamentos, lo que resultó beneficioso para el desarrollo y la floración en algunas parcelas.

En enero, la cantidad de lluvia disminuyó considerablemente, especialmente en Canindeyú y San Pedro. La mala distribución de las precipitaciones afectó la carga y el llenado de granos, impactando negativamente en el rendimiento potencial esperado.

En tanto en la Región Occidental, figura 3, las precipitaciones presentaron una importante variabilidad espacial y temporal durante la campaña analizada. En septiembre predominó un escenario de escasas lluvias, con acumulados inferiores a 50 mm en amplios sectores del Chaco, afectando el rebrote de las pasturas y limitando la disponibilidad hídrica inicial. Durante octubre se registró una leve recuperación de las precipitaciones, principalmente en áreas del Alto y Bajo Chaco.

Posteriormente, en noviembre y diciembre, se observó un incremento más significativo de las lluvias, especialmente en el sur de Presidente Hayes y sectores del norte de Alto Paraguay, donde los acumulados superaron los 200 mm, favoreciendo la siembra temprana y el establecimiento de cultivos. Sin embargo, en gran parte del resto de la región chaqueña las precipitaciones se mantuvieron en rangos moderados. Finalmente, en enero se produjo una disminución de las lluvias respecto al mes anterior, generando condiciones de déficit hídrico que impactaron negativamente el desarrollo de los cultivos, particularmente en zonas de Boquerón y Presidente Hayes.


Figura 3. Mapa de distribución de lluvias en la Región Occidental, en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: Estimaciones de lluvias a partir de pluviómetros y observaciones satelitales. Elaboración: Año 2025.

 

Figura 4. Estimación Geoespacial de parcelas de soja y unidades de suelo bajo diferentes niveles de déficit hídrico en la Región Oriental al 09 de enero del 2025, en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: 1-Mapa de parcelas de soja publicada por INFONA,2022.   2-Plataforma de Balance Hídrico Agrícola. Elaboración: Año 2025.

La figura 4, presenta una estimación geoespacial de la condición hídrica del suelo en áreas agrícolas de la Región Oriental del Paraguay, integrando información de balance hídrico agrícola, delimitación de parcelas de soja y análisis espacial mediante tecnologías SIG y teledetección. El análisis corresponde a un período crítico del desarrollo fenológico de la soja, considerando que gran parte de las parcelas se encontraban en etapas reproductivas avanzadas, principalmente llenado de granos (R5–R6), fase altamente sensible al estrés hídrico.

En términos generales, el mapa muestra una amplia cobertura de condiciones de sequía y déficit hídrico moderado sobre importantes núcleos productivos, observándose una marcada concentración de áreas afectadas en sectores del norte y centro de la Región Oriental. Los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Canindeyú y parte de Alto Paraná presentan extensas superficies con categorías clasificadas como “Sequía” y “Déficit Moderado”, representadas en tonalidades rojizas y anaranjadas.

La superposición espacial entre las parcelas estimadas del cultivo de soja y las unidades de suelo bajo déficit hídrico permite identificar que una proporción importante de la superficie agrícola se encontraba expuesta a condiciones restrictivas de humedad durante una etapa fisiológica crítica del cultivo. Según la estimación presentada en la figura, de una superficie total aproximada de 3,65 millones de hectáreas de soja, alrededor de 2,76 millones de hectáreas se encontraban bajo diferentes niveles de déficit hídrico, representando aproximadamente el 75,6 % del área sembrada.

 


La figura 5, Distribución espacial de parcelas de soja bajo déficit hídrico en la Región Oriental durante la campaña 2024–2025.

El mapa presenta la estimación geoespacial de parcelas de soja afectadas por condiciones de déficit hídrico en la Región Oriental, mediante el uso de herramientas SIG y análisis de balance hídrico agrícola. Las áreas resaltadas evidencian una amplia afectación principalmente en los departamentos de San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Alto Paraná e Itapúa, coincidiendo con importantes núcleos productivos de soja del país.

El análisis estadístico estima aproximadamente 18.582 parcelas agrícolas bajo condiciones de restricción hídrica, totalizando cerca de 2,76 millones de hectáreas afectadas. La distribución espacial observada refleja el impacto de la disminución y la distribución irregular de las precipitaciones durante etapas críticas del desarrollo fenológico del cultivo, especialmente en fases reproductivas y de llenado de granos, donde el estrés hídrico puede comprometer considerablemente el rendimiento potencial de la campaña agrícola.

 


Figura 5. Comparacíón visual de parcelas de soja en la zona de San Pedro en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: Gentileza UGP

 


Figura 6. Comparacíón visual de parcelas de soja en la zona de Alto Paraná en la Campaña 2024-2025

Fuente de información: Gentileza UGP

Desde una perspectiva técnico-científica, la consolidación de sistemas integrados de monitoreo agroclimático y teledetección constituye una necesidad estratégica para el sector productivo, considerando la creciente variabilidad climática observada en los últimos años y la alta dependencia del sector agrícola respecto a las condiciones agrometeorológicas.

La incorporación de tecnologías geoespaciales modernas no solamente fortalece los procesos de investigación y análisis territorial, sino que además mejora la capacidad de generación de información objetiva para instituciones públicas, organismos técnicos, productores, cooperativas y tomadores de decisiones vinculados al desarrollo agropecuario nacional.

En consecuencia, el fortalecimiento del análisis geoespacial con integración de datos agroclimáticos y técnicas avanzadas de teledetección representa actualmente uno de los pilares fundamentales para avanzar hacia una producción más resiliente, tecnificada, sostenible y adaptada a los desafíos climáticos presentes y futuros en el Paraguay.

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Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).