Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs)
Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente
y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, y Actualmente Asesor de
la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC), deseamos compartir con
ustedes unas opiniones sobre un tema que hay que discutir en el tema ambiental como el Desarrollo Sostenible y que nos parece importante compartir con los lectores de este blog.
I.- ANTECEDENTES DEL DESARROLLO SOSTENIBLE EN PARAGUAY:
4.- Ante el reto de la RESOLUCIÓN N°64/236 cuya resolución se convierte impostergable de los Estados Miembros hemos acordado analizar y evaluar en dos temas principales: Este análisis que se presenta en dos temas apartes, donde se busca para evaluar los avances logrados y las dificultades encontradas, se proponen lineamientos para transitar hacia un DESARROLLO SOSTENIBLE en la región.
PRIMERO: la ECONOMÍA VERDE en el contexto del DESARROLLO SOSTENIBLE, con la ERRADICACIÓN DE LA POBREZA, es decir, se evalúa necesariamente los avances logrados y las dificultades encontradas.
SEGUNDO: El marco institucional para el DESARROLLO SOSTENIBLE en relación a más de la Región del Cono Sur y relacionado a América Latina y el Caribe, en la implementación de los compromisos mundiales sobre el DESARROLLO SOSTENIBLE desde 1992 y, por otro.
II.- BASES CIENTIFICAS PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN PARAGUAY:
1.- La aceptación y adopción del concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE, por parte de la comunidad internacional, siendo divulgado a través de la “DECLARACIÓN DE RÍO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y EL DESARROLLO”, fue una de los principales logros de la Cumbre para la Tierra de 1992.
3.- La necesidad de transitar hacia sistemas de producción que conlleve a UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE, que tenga el valor de la igualdad y que el centro de sus acciones sea capaz de ir adelante en FORMA SIMULTÁNEA EL DESARROLLO SOCIAL, EL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA Y LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL pone a Paraguay, a la región y al mundo ante un imperativo de cambio.
III.- PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Y EL PROCESO DEL NUEVO MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE:
1.- El desarrollo no puede seguir perpetuando la pobreza y la desigualdad, ni deteriorando permanentemente los recursos naturales y los ecosistemas. El DESARROLLO SOSTENIBLE no puede ser un modelo de DESARROLLO SOSTENIBLE mientras exista pobreza, desigualdad y deterioro de sus recursos naturales productivos.
3.- Un y problema transversal es la resistencia o incapacidad para considerar plenamente todos los costos de problema reiterado la actividad económica en las políticas, normas y decisiones de inversión. De ahí la multiplicidad de externalidades negativas ambientales y de salud, origen de casi la totalidad de la problemática ambiental.
4.- Agravadas dichas externalidades por las altas tasas de descuento de la inversión, una parte importante de los costos de la actividad económica recae inequitativamente sobre los más vulnerables de esta generación y sobre las generaciones futuras.
IV.- CAUSAS DE LOS IMÁCTOS CON SUS EFECTOS NEGATIVOS Y POSITIVOS AMBIENTALES EN EL MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE:
1.- El desarrollo no puede SEGUIR PERPETUANDO LA POBREZA Y LA DESIGUALDAD, NI DETERIORANDO PERMANENTEMENTE LOS RECURSOS NATURALES Y SUS ECOSISTEMAS NATURALES.
2.- Existe ya irrefutables evidencias que demuestra que la protección y/o de los ecosistemas y de sus servicios ambientales redunda en la calidad de las condiciones de salud, de integridad física, de seguridad alimentaria y de otros aspectos básicos para la seguridad humana y para el bienestar de las personas y las comunidades.
3.- Un problema reiterado y transversal es la resistencia o
incapacidad para considerar plenamente todos los costos de la actividad
económica en las políticas, normas y decisiones de inversión. De ahí la
multiplicidad de externalidades negativas ambientales y de salud, son realmente
el origen de casi la totalidad de la problemática ambiental.
4.- Las desmejoradas de dichos efectos negativos de los
impactos ambientales denominados externalidades por las altas tasas de
descuento de la inversión, una parte importante de los costos de la actividad
económica recae inequitativamente sobre los más vulnerables de esta generación
y sobre las generaciones futuras.
V.- DESARROLLO SOSTENIBLE EN PARAGUAY:
2.- Sin embargo, a más de 30 años después, si bien se han alcanzado grandes progresos, aún NO SE LOGRA UN CAMBIO EN EL MODELO DE DESARROLLO que permita avanzar simultánea y sinérgicamente en las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo.
3.- La necesidad de transitar hacia UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO, que tenga el valor de la igualdad en el centro de sus acciones y que sea capaz de ir adelante en FORMA SIMULTÁNEA CON EL DESARROLLO SOCIAL, EL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA Y LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL pone a la región y al mundo ante un imperativo de cambio.
VI.- NUEVOS MODELOS DEL DESARROLLO SOSTENIBLE Y LA ECONOMIA VERDE:
1.- El Programa de las Naciones Unidas y Medio Ambiente (PNUMA) en el 2010 definió la ECONOMÍA VERDE como: “Un sistema de actividades económicas relacionadas con la producción, distribución y consumo de bienes y servicios que resulta en mejoras del bienestar humano en el largo plazo, sin, al mismo tiempo, exponer las generaciones futuras a riesgos ambientales y escasez ecológicas significativas”.
2.- Además el Programa de las Naciones Unidas y Medio Ambiente (PNUMA) recomienda algunas acciones claves de aplicación inmediata para iniciar a promover la ECONOMÍA VERDE en países en vía de desarrollo como Paraguay: 1.- Aumentando las inversiones públicas y privadas en sectores verdes; 2.- Desarrollando las políticas y reformas que fomenten esas inversiones; 3.- Generando nuevos procesos de reingeniería de negocios, infraestructura e instituciones; 4.- Dando mayor participación de los sectores verdes en el Producto Interno Bruto (PIB); 5.- Generando más y mejores oportunidades de empleos verdes, con menor uso de energía y materiales en la producción; y, 6.- Intentando generar menos desechos y menos emisión de gases de efecto invernadero.
3.- En relación a nuestra propuesta de las Naciones Unidas para reflexionar sobre una “ECONOMÍA VERDE, en el contexto del DESARROLLO SOSTENIBLE, donde afanosamente contribuya con la erradicación de la pobreza”, categóricamente la economía verde debe aspira a catalizar los cambios requeridos en la región.
4.- En el párrafo anterior se señala como primordial “El principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas”, la ECONOMÍA VERDE se entiende en oposición a una ECONOMÍA MARRÓN, que parcializa, contamina, excluye y destruye los recursos naturales y sus ecosistemas naturales.
5.- Como “ECONOMÍA VERDE” podemos entender como aquellas actividades y acciones organizadas y ordenadas que incrementa y privilegia el bienestar humano y la equidad social, a la vez que reduce significativamente los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas.
6.- Con esta propuesta de ECONOMIA VERDE se intenta rediseñar las políticas públicas específicas para fomentar un desarrollo bajo en carbono, resiliente a los desastres y al cambio climático, crear empleos verdes e integrar en las decisiones los costos y beneficios económicos asociados al uso de los servicios y materiales de los ecosistemas.
8.- Los acuerdos internacionales, sean globales o regionales, pueden y deben contribuir a estos objetivos, favoreciendo un entorno propicio e incentivos que garanticen una mayor inclusión social, un acceso e intercambio justos y sostenibles de bienes y servicios de los ecosistemas y el cuidado de los bienes públicos ambientales globales.
9.- Mecanismo Mundial de la Convención de las Naciones
Unidas de Lucha contra la Desertificación, y el Programa de ONU-Agua PARA LA
PROMOCIÓN Y LA COMUNICACIÓN EN EL MARCO DEL DECENIO Y LA ESTRATEGIA DE LAS
NACIONES UNIDAS PARA LA REDUCCIÓN DE DESASTRES (EIRD).
10.- Confiamos que estos resultados estimule significativamente los debates sobre el “Desarrollo en América Latina y el Caribe” y ayude a generar un renovado compromiso político con el DESARROLLO SOSTENIBLE y el establecimiento de metas que nos permitan avanzar como región y contribuir a un desarrollo más equitativo y sostenible.
VII.- PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE PARAGUAY:
1.- En 1992, la CONFERENCIA de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también llamada la “Cumbre para la Tierra” o la “Cumbre de Río”, en ese momento se impuso el punto de inflexión en cuanto a la sensibilización sobre la problemática ambiental, al establecer las bases para el avance global hacia el
2.- En este sentido el proceso de avanzar en el DESARROLLO SOSTENIBLE en especial los países de América Latina y el Caribe, vienen repitiendo que a través de sus gobiernos, la sociedad civil y el sector privado asumieron con entusiasmo los compromisos acordados en la Conferencia y pusieron en marcha diversas medidas destinadas a cumplir con sus postulados de avanzar hacia el DESARROLLO SOSTENIBLE.
3.- En 2012, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+30 en alusión al tiempo transcurrido desde la Cumbre para la Tierra) se convocó a la CONFERENCIA RIO+20 CON EL OBJETO DE reafirmar el compromiso político de los países con el DESARROLLO SOSTENIBLE.
5.- Como contribuyo esta evaluación de la CONFERENCIA RIO+30, desde la perspectiva de América Latina y el Caribe, en este informe se presentan los avances y las brechas en la implementación de los compromisos globales sobre el desarrollo sostenible desde 1992.
6.- Podemos aseverar que aún persisten y de los desafíos que van surgiendo, se proponen lineamientos para avanzar hacia un DESARROLLO SOSTENIBLE. Su elaboración es un esfuerzo multidisciplinario que integra las perspectivas de los organismos del sistema de las “Naciones Unidas con actuación en América Latina y el Caribe, al alero del Mecanismo de Coordinación Regional”.
VIII.- MARCO Y PRINCIOS DE LA PROPUESTA DEL DESARROLLO SOSTENIBLE EN PARAGUAY:
1.- El Programa de Acción para el DESARROLLO SOSTENIBLE de las convenciones sobre cambio climático y diversidad biológica firmadas en 1992, así como los acuerdos ambientales multilaterales y los compromisos de cooperación internacional reflejados en el octavo Objetivo de Desarrollo del Milenio (2000).
2.- Los compromisos de los Estados en materia de DESARROLLO SOSTENIBLE están estrechamente vinculados con los DERECHOS HUMANOS, de modo que se refuerzan mutuamente y buscan un mismo objetivo y el bienestar humano y la dignidad de las personas.
3.- Los siguientes principios de derechos humanos están
directamente relacionados con el DESARROLLO SOSTENIBLE y reafirman la
importancia de considerar a todos los grupos sociales en las políticas del
DESARROLLO SOSTENIBLE.
4.- Son congruentes asimismo con el Principio 1 de la
Declaración de Río, que ubica al ser humano en el centro de las preocupaciones
relacionadas con el desarrollo sostenible y con el Principio 10, en que se
afirma la importancia de la participación ciudadana:
Los principios de igualdad y no discriminación aseguran que
los más pobres y marginados no queden relegados en la carrera para erradicar la
pobreza y alcanzar el DESARROLLO SOSTENIBLE.
El principio de rendición de cuentas asegura un mayor
compromiso y transparencia en los esfuerzos nacionales e internacionales al
clarificar los deberes y responsabilidades de los países en desarrollo, Estados
donantes y actores no estatales.
El principio de participación asegura que las personas, en
particular los más pobres y marginados, sean participantes activos y no meros
receptores en lo que respecta a alcanzar la erradicación de la pobreza y el
DESARROLLO SOSTENIBLE.
5.- De manera congruente con el Principio 8 de la
Declaración de Río, en la Conferencia se reconoció que, a fin de lograr el
DESARROLLO SOSTENIBLE y alcanzar una mejor calidad de vida para todas las
personas, los Estados deberían reducir y eliminar los patrones insostenibles de
producción y consumo y promover políticas apropiadas, incluidas las relativas a
la población, con el fin de asegurar el bienestar de las generaciones actuales
sin comprometer la calidad de vida de las futuras.
6.- Reconociendo la diversidad de visiones sobre el
desarrollo en la región, los lineamientos propuestos en el capítulo VI no
aspiran a proporcionar una receta única, sino más bien a presentar un conjunto
de recomendaciones que pueden ser consideradas por los países en su camino hacia
un desarrollo más sostenible y que se construyen sobre la base de
características que se han observado de manera transversal en la región.
VIX.- SÍNTESIS DE LAS PRINCIPALES CONCLUSIONES:
1.- En materia de sostenibilidad del desarrollo de América
Latina y el Caribe, se aprecian en las últimas dos décadas tanto avances como
retrocesos.
2.- Como se muestra, se constatan algunos cambios positivos
(sombreados), tales como la reducción del porcentaje de personas en situación
de pobreza.
3.- La reducción del coeficiente de Gini que mide
desigualdades en la distribución del ingreso, el aumento del índice de
desarrollo humano (IDH) (véase el capítulo I), el aumento en la superficie de
áreas protegidas y el éxito en la eliminación del consumo de sustancias que
agotan la capa de ozono.
4.- Sin embargo, muchas de las mejoras son tímidas o apenas
relativas. Por ejemplo, la población total en condiciones de pobreza o
indigencia en 2010 (177 millones de personas) era mayor que la de 1980 (véase
el gráfico I.1). El IDH de la región es inferior en 2010 al de los países de la
Organización de Desarrollo y Cooperación Económicos (OCDE) en 1990 (véase el
capítulo I). Asimismo, las pérdidas económicas debidas a desastres entre 2000 y
2010 fueron casi tres veces mayores que las registradas en la década anterior.
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