27 abr 2026

LOS VERDADEROS DUEÑOS DE LOS BOSQUES, LOS PRODUCTORES AGROPECUARIOS – PARTE III – EN PARTICULAR LA LEY DE DEFORESTACIÓN CERO – ABRIL 2026

Ing. Agr. (M.Sc.) (H.Cs) Alfredo S. Molinas M.; Como Asesor Agroambiental, como Ex ministro de Ambiente y Ex Ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay, Actualmente Asesor de la Presidencia de la Universidad San Carlos (USC) y queremos compartir con ustedes esta reflexión final sobre los que estuvimos investigando.


I.- INTRODUCCION

En las dos primeras partes de esta serie hemos puesto sobre la mesa dos verdades que pocas veces se dicen con claridad:

§  Parte I: Los principales dueños y sostenedores de los bosques paraguayos son los productores agropecuarios privados, quienes conservan cerca del 80% de la cobertura forestal que aún queda en el país.

https://ing-alfredo-molinas.blogspot.com/2026/04/los-verdaderos-duenos-de-los-bosques.html

§  Parte II: Esa conservación tiene un costo oportunidad no recaudado de entre USD 700 y 850 millones de dólares por año, estimando por sobre la renta del productor

https://ing-alfredo-molinas.blogspot.com/2026/04/los-verdaderos-duenos-de-los-bosques_26.html

Hoy, en esta tercera y última parte, vamos más profundo: no nos quedamos solo con lo que deja de ganar el productor. Analizamos el costo de oportunidad real para toda la economía nacional, es decir, todo lo que deja de moverse en la cadena productiva completa cuando se mantiene un bosque en pie en lugar de destinarlo a producción.

II.- CONTEXTO

Cuando una hectárea de bosque se conserva y no se pone en producción, no solo se pierde la ganancia neta del productor sino que se pierde toda la actividad económica que esa hectárea genera a lo largo de la cadena:

·       Compra de semillas, fertilizantes, agroquímicos y maquinarias.

·       Mano de obra (empleados rurales, contratistas, jornaleros).

·       Transporte (camiones, combustible, mantenimiento).

·       Servicios de silos, puertos, exportación y logística.

·       Ganancia de proveedores nacionales e internacionales (multinacionales de insumos).

·       Impuestos indirectos y actividad de comercios, hoteles, mecánicos, gastronómicos y toda la economía rural.

Este es el efecto multiplicador de la producción agropecuaria. Cada dólar que genera el productor activa entre 2 y 3 veces más de actividad económica en el resto de la cadena (dato conservador basado en estudios de cadenas productivas de soja y carne en Paraguay).

Tomando como base los 11 millones de hectáreas de bosque nativo en propiedad privada

·       Costo directo (renta neta perdida del productor): USD 700 – 850 millones/año.

·       Costo total para la economía (con multiplicador conservador de 2,5): entre USD 1.750 y 2.125 millones por año.


Eso significa que al conservar esos bosques el país está dejando de mover más de USD 2.000 millones anuales en actividad económica real.

Si extrapolamos a los últimos 20 años el impacto acumulado supera fácilmente los USD 40.000 a 50.000 millones de dólares que el país dejó de generar en toda su cadena productiva.


Este no es un número abstracto y entre otros representa por lo mínimo lo siguiente:

-        Miles de empleos rurales que no se crean.

-        Menor movimiento socioeconómico en ambas regiones del país.

-        Menos ingresos para transportistas, silos, puertos y proveedores.

-        Y menor recaudación tributaria indirecta (IVA, IRAGRO, patentes, etc.).

III.- LA CONSERVACIÓN ES IMPORTANTE, PERO DEBE SER SOSTENIBLE

Es importante resaltar que desde este blog siempre hemos resaltado la importancia de conservar los bosques que como ya dijimos tienen un valor ambiental, cultural, climático y hasta comercial y gracias al esfuerzo de muchos actores del país entre los que sobresalen los productores agropecuarios Paraguay mantiene una cobertura forestal muy alta de su territorio (44,4%) y eso es un logro que debemos mantener.

El problema no es conservar. El problema es cómo lo estamos haciendo; concentrando casi todo el costo económico en los productores privados, sin incentivos reales y con cada vez más restricciones que les desean imponer y que terminan afectando a la economía nacional.

Es urgente y necesario reconocer y mostrar al mundo que mantener ese 44,4% del territorio con una cobertura forestal tiene un precio real muy alto para toda la economía paraguaya y para el desarrollo de todos los paraguayos.

IV.- LAS IMPOSICIONES DEL SISTEMA FINANCIERO

En los últimos años el Banco Central del Paraguay (BCP), a través de resoluciones como la N° 8/2018 y la más reciente Guía sobre Gestión de Riesgos Financieros Relacionados con el Clima (2025), ha impulsado fuertemente la gestión de riesgos socioambientales (SARAS) en todo el sistema financiero.

Los bancos y financieras han adoptado estas normativas y las presentan públicamente como un avance hacia la “financiación sostenible”, la “economía verde” y el “apoyo a la conservación”. Sin embargo, en la práctica cotidiana, cuando un productor solicita un crédito, ocurre exactamente lo contrario; Los bancos consideran las superficies boscosas (incluidas las reservas legales obligatorias) como tierras improductivas.

-        Valúan a los bosques a un precio muy inferior (o directamente a cero) como garantía real.

-        Reducen el monto del crédito que se puede otorgar al tener bosques.

-        Aumentan las tasas de interés o exigen mayores garantías adicionales.

-        En muchos casos inclusive llegan a sugerir al productor hacer el desmonte hasta el máximo legal para mejorar su “perfil” y tener acceso a mayor financiamiento.

Es decir, promueven públicamente la conservación en sus redes sociales pero en el momento de evaluar el riesgo crediticio, el bosque se convierte en un pasivo que no tiene valor para el sistema bancario.


De esta forma, indirectamente influyen en el aumento del costo de oportunidad que ya analizamos y castiga a los propietarios de los bosques.

IV.- CONCLUSION

Los bosques paraguayos se mantienen en pie principalmente gracias al esfuerzo de los productores agropecuarios, pero ese esfuerzo tiene un costo que va mucho más allá de lo que pierde cada productor, sino que es es un costo que paga toda la economía nacional.

Es hora de dejar de romantizar la conservación como si fuera gratis. Es hora de medir su verdadero precio y de compartir ese costo entre el Estado, la cooperación internacional, las ONG y la sociedad en general.

Solo así lograremos lo que realmente necesitamos como país, una valorización real de los bosques y un desarrollo sostenible equilibrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Medio Ambiente

El medio ambiente debe ser considerado como parte integral y armónica del conjunto de tareas que garanticen el desarrollo sostenible de un país como Paraguay (Molinas 2006).

El problema de la sostenibilidad es en el fondo un problema de desarrollo, de erradicación de la pobreza, de educación colectiva, de mentalidad y hábitos sociales, de cultura política, de mecanismos institucionales que incorporen la participación de la sociedad civil en la toma de decisiones, de nuevas formas de producir y de consumir, de equidad y cooperación en las relaciones internacionales, se trata, en suma, de colocar al ser humano en el centro de nuestras preocupaciones, porque si las personas no están protegidas, la naturaleza tendrá, entonces, pocas oportunidades.

Para avanzar verdaderamente hacia el desarrollo sostenible debemos asumir nuestra responsabilidad local con enfoque global en la lucha que la humanidad esta encarando por preservar en el largo plazo los ciclos vitales de la vida de los que depende la existencia misma del ser humano sobre la tierra, debemos hacer un esfuerzo local con perspectiva global (Molinas 2008).